Maternidad

Una mamá estricta

Soy una mamá estricta.
Sí, así lo aseguran algunas de mis amigas, y debo confesar que yo misma me siento así de vez en cuando. No obstante, ellas no lo dicen a modo de reproche, sino como una característica más de mi propio ser y del comportamiento que ven en mis hijas ante el mundo, por lo que me gustaría aclarar que no me siento incomoda con ello.

A lo largo de mi historia de vida me han visto así, como alguien muy estricta o exigente, y debo confesar que muchas veces eso me hizo sentirme muy mal y tal vez también fue un obstáculo para muchas cosas, hasta que me di cuenta que también soy una mamá estricta.

Una mamá estricta que se siente totalmente identificada con la crianza positiva en toda su extensión, es decir que sí, creo en el respeto al niño como base fundamental de la crianza.

Es por ello que muchas veces me da risa cuando desde afuera, personas de otras generaciones me dicen “es que ustedes dejan que los niños hagan los que les dé la gana con ustedes”, y no, no es así. Si usted aplica este tipo de crianza correctamente, no estará criando un desadaptado social, sino un ser pensante capaz de dar, de la mejor manera, al mundo lo que ha recibido en casa.

Los límites no son dictadura

Probablemente este sea uno de esos post por los que mi querida amiga y maestra Johannes Ruiz Pitre me jalaría las orejas, pero repito que no me da pena decirlo. Una cosa es ser estricto y otra muy diferente ser irrespetuoso, y justo con ella es con quien más he aprendido sobre la importancia de que un niño se sienta amado, escuchado y respetado por sus padres, sin que eso tenga que ver con que no haya límites claros.

No soy una dictadora, en casa llegamos a muchos acuerdos y hacemos nuestro mejor esfuerzo cada día para tratarnos unos a otros con respeto, porque sí de algo nos hemos dado cuenta en este camino de la crianza es que los peques son una esponja y un espejo de nuestros propios comportamientos, por eso el respeto y la buena comunicación son base clave para este proceso.

Con esto quiero decir que para aplicar crianza positiva necesitamos entender que sus preceptos básicos no sólo son aplicables a los niños, sino a toda la familia, al entorno en general. Es decir, no importa si usted trata maravilloso a sus hijos, si sus hijos ven que no respetas a tu pareja, al vecino, a la abuela, ni a ti misma, difícilmente podrán respetar a los demás.

La crianza positiva no es nueva

Un día, después de muchas conversaciones, leí un post de Johannes que me terminó de abrir los ojos, porque sentía que nuestra forma de criar incluso nos hacía una familia un poco fuera de lo común. Padres millenials, inmigrantes, criando sin familia de respaldo, cambiando nuestros paradigmas de viva, reaprendiendo constantemente, con crianzas y familias totalmente diferentes.

No es que nuestra familia sea rara, porque lo normal es que cada familia sea diferente, pero a veces me sentía muy lejos de lo que yo consideraba era crianza respetuosa, que, de alguna manera, fue la crianza en la que yo crecí. Y ese sentimiento me llevaba a un punto en el que no me sentía del todo cómoda, porque sentía que a través de la crianza de mis hijas me estaba auto descubriendo, o quitándome las capas para llegar a lo más esencial de mí.

En ese post llamado “5 criterios de la Crianza Positiva” ella explicaba en palabras textuales que, “la Disciplina Positiva ayuda a los adultos a tomar conciencia de los sentimientos que están a la base de las prácticas educativas y a entender cómo estas suponen influencia casi determinante en el desarrollo, crecimiento y comportamiento infantil”, y fue así como yo entendí que había crecido en un modelo diferente que chocaba con lo que estaba de alguna manera impuesto en el carril, y que de alguna manera era una lucha constante para mí, para mis padres y abuelos.

Yo crecí en una crianza mixta entre abuelos y padres, colechando hasta los 4 años con mis abuelos, aprendiendo con ellos también las cosas básicas a través del juego (con ellos aprendí a escribir, leer, sumar, restar, colores, etc.), fui una niña muy escuchada por mi mamá, era común para mí que otros adultos sintieran que yo me comportaba diferente a otros niños; y tratada como un adulto más por mi papá. Nunca me faltó amor, atención, ni contención; pero si chocaba todo eso de casa con lo que había en la escuela por ejemplo, entonces ya empezaba a complicarse la cosa cuando yo decidía (para mí) no aplicar ciertas cosas, como por ejemplo no esforzarme tanto en esas materias que para mí no eran interesantes o que me parecían poco necesarias, y era allí donde venía el conflicto familiar (a pesar de que la mayoría del tiempo fui una alumna de cuadro de honor).

La crianza positiva no es nueva, simplemente antes no teníamos tantas herramientas como ahora y muchos de nuestros padres simplemente se dejaban llevar por su instinto, por lo que habían vivido y lo que su corazón les dictaba.

El día que lo entendí todo

Ahora como mamá, confieso que el día que yo entendí que podía criar desde el amor, que no era solo aplicar reglas a los hijos sino tener una especie de normas de familia aplicables para todos los miembros, siento que muchas cosas empezaron a fluir. Porque en algún momento sentí que el concepto era decir que sí a todo y decirle mucho al niño cuanto se le ama, pero no es eso, es mucho más complejo que eso.

Y es cierto que no todos los días son color rosa, que hay algunos días en los que quiero salir corriendo o que de la nada pego tres gritos, pero es allí donde vuelvo al punto y me reencuentro conmigo, con mis formas y con el amor y el respeto que quiero transmitirles a mis hijas.

Existirán tantas formas de criar como familias en el mundo, porque cada uno de nosotros es diferente y a su vez cada uno de nuestros hijos tienen personalidades y formas de ser totalmente distintas del otro, entonces sería ridículo pensar en fórmulas mágicas.

Yo siendo mamá de dos en un parque, siendo una mamá más relajada

Sí, soy una mamá estricta pero también soy esa mamá que se pone a la altura de sus hijas, que les pregunta qué sienten y cómo creen que lo podemos solucionar, soy la mamá que a veces en medio de una crisis grita, pero que la mayor parte del tiempo baila y canta con ellas, la que les lee los cuentos y les cuenta las historias de su propia infancia, soy la mamá que impone las reglas, pero también la que hace concesiones, la que a veces se encierra en el baño pero que todos los días (varias veces al día) les dice a sus hijas que las ama y que siempre estará para ellas.

Si algo puedo concluir de todo esto que comparto con ustedes, que lejos está de ser una propaganda sobre la crianza positiva, es que la crianza positiva no puede ser un método a aplicar nada más, sino un estilo de vida familiar que proyecte desde adentro hacia afuera, que nos permita criar niños capaces para salir al mundo a dar de lo que se cargan en casa, y qué más quiere uno como padre que lo que sea que den nuestros hijos sea bueno, los haga felices y les dé paz.

Después de decir todo esto, concluyo diciendo que cada día escucho menos las críticas de terceros y observo más el comportamiento de mis hijas y las observaciones de quienes nos conocen, y al final del día me siento muy satisfecha con lo que veo, porque veo a dos pequeños humanos con miles de semillas de amor, de compasión, de respeto, de solidaridad, de curiosidad, creatividad, sentido común, y un millón de cosas bonitas más que espantan rapidito cualquier tropiezo, cualquier mal día.

¿Cómo les va a ustedes con el tema de la crianza?

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6 Comments

  • Reply Lina+Ocampo julio 15, 2021 at 3:35 pm

    Me considero una mamá estricta… pero no tanto como lo fue mi mamá y mi papa! Cambiando muchas cosas de mi crianza!

  • Reply Mamaenprocesomx julio 15, 2021 at 3:39 pm

    Creo que soy una mamá apapachadora. No soy estricta .

  • Reply Ivone julio 15, 2021 at 3:40 pm

    Cuando mi hija era más pequeña yo era más estricta, ahora me he relajado dejándola ser, pero con sus límites 😉

  • Reply Marines julio 15, 2021 at 3:46 pm

    Me encanta ese balance entre ser estricta y preocuparte de sus emociones, entenderlos, guiarlos…

  • Reply Gaby julio 15, 2021 at 3:49 pm

    Que buen post y me identifico contigo en algunas cosas, definitivamente quiero criar a mis hijos con respespeto pero también con límites.

  • Reply Paula julio 15, 2021 at 4:07 pm

    Yo también soy estricta! Y cuándo estaban más chiquitas, era más fácil. Ahora con mi pre- -adolescente, soy una cruella para ella.
    Amor y respeto siempre, pero limites claros y reglas son buenos para todos.

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