Pareja y Familia

Ser padres presentes, de la teoría a la práctica

Ser padres en presente no es cosa fácil entre tanta distracción diaria para nosotros los adultos, pero basta con darnos cuenta de qué es posible, para ponernos manos a la obra y conectar mejor con nuestros hijos, nuestras parejas y con nosotros mismos.

Los niños necesitan a sus padres en presente, o en su defecto a un cuidador que les brinde la seguridad que necesitan. Eso también me lo dijo una gran amiga en una entrevista, pero uno aprende de la experiencia y no solo de lo que le dicen.

Puede sonar trillado, pero es así. Los niños están aprendiendo todo acerca de lo que “se supone” que nosotros los adultos ya sabemos, vivir. Y es de nosotros que toman, o dejan, lo que quieren para hacer su propio camino.

Los niños no necesitan a sus padres juntos, necesitan a sus padres desde el sentido de familia, necesitan ese respaldo, ese soporte, una especie de columna vertebral de la vida. Y creo que de alguna manera ellos lo entienden así, lo han pedido y muchas veces somos nosotros en nuestra inmadurez de adultos, quienes no lo sabemos interpretar.

¿Cómo me di cuenta?

Hoy mi esposo volvió a la oficina después de 6 meses de trabajar desde casa. Sinceramente, yo todavía no sé bien cómo me siento al respecto, pero lo voy descubriendo. Este hecho hizo que, ayer en medio de la melancolía que según él me describe, tuviera el arrebato de irnos improvisadamente a comer en un parque cerca de casa.

Lo hice desde mis impulsos más instintivos y ¡vaya que no me arrepiento!, porque en ese momento que estuvimos allí, los cuatros disfrutando de la familia, de los aprendizajes y experiencias que te dejan los momentos vividos, entendí que los niños para ser adultos sanos mentalmente necesitan, y mucho, a sus padres en presente.

Antes de continuar debo hacer una acotación, yo no considero que los hijos de padres separados sean adultos rotos, o por lo menos no todos, pues conozco muchos casos en los que los adultos entendieron que se estaban separando de sus parejas pero no de la familia, y eso hizo que, de alguna manera, sus hijos sean hoy personas con un extraordinario sentido de la familia, incluso uno más sólido y bonito que algunos hijos de matrimonios duraderos.

El caso es que los adultos tendemos a perdernos entre las rutinas, el trabajo, el deber y nos metemos en un automático en el que prácticamente nos apagamos los sentidos o las emociones, y es allí donde empiezan los conflictos.

Los hechos como prueba

Ayer, mientras disfrutábamos de un parque en solitario, en el que papá y yo nos turnábamos para ser niños junto a nuestras hijas, me di cuenta que la sonrisa de Sára era aún mayor que de costumbre, mientras que Shanti estaba más relajada de lo normal. Al salir de allí entendí que todo eso ocurría porque nosotros, los dos, estábamos presentes como una familia, sin siquiera tener que hablar al respecto, simplemente estábamos dedicados a ellas, escuchándolas y compartiendo sus aventuras como si fuéramos una extensión de sus vidas y no al revés.

Parte de nuestra aventura, disfrutar de los juegos con nuestras dos hijas.

Sí, puede sonar poco realista pero es posible. Es posible desde el momento en que soltamos esas ataduras sociales que nos hacen creer que todo es trabajo y cumplir obligaciones, y empezamos a entender que los humanos somos seres de sentimientos, emociones, sensaciones y no sólo esclavos de producción.

Es incluso posible cuando bajamos nuestras expectativas de lo que es vivir en familia, porque a veces es así como nos perdemos de lo que realmente es importante. En el “trabajo tanto para comprar la casa que no habito porque estoy muy ocupado trabajando para pagarla”. Entonces pregunto ¿Para qué la compraste si no la disfrutas TU? ¿Solo para presumirla ó para decir que habías conseguido algo?

Sin confundirnos

Quien ama lo que hace no habrá trabajado un solo día de su vida, habrá vivido

No hablo de conformismos ni de mediocres, sobre todo porque quien me conoce sabe que cuando trabajo voy con todo y no me paro en detalles, pero ser mamá me otorgó la posibilidad de entender que el trabajo no puede ser solo una obligación sino un placer, y es allí donde defiendo esta frase popular que reza que “quien ama lo que hace no habrá trabajado un solo día de su vida, habrá vivido”.

Entonces hoy, escribo esto bajando mis expectativas y confiando sobre todo en las experiencias que hemos vivido en los últimos seis meses como seres individuales, pero también como familia. Mi esposo pasó de ser un papá de 3 horas al día y un esposo de menos de eso, para estar presentes con nosotras.

Si, la posibilidad del home office nos ha dado esta oportunidad, pero también ha sembrado los cimientos para que este aprendizaje sea posible. Un aprendizaje que nos ha brindado la opción de ser mejores padres, mejores esposos, amigos, hijos y por ende, mejores seres humanos. En congruencia de nuestros actos y emociones, y con el compromiso de criar gente de bien.

Por supuesto que las circunstancias propiciaron la situación, pero la disposición de nosotros tuvo mucho más que ver, ya que nada es posible sin voluntad.

¿Cómo hacerlo?

¿Cómo somos padres presentes? ¿Parejas presentes? No solo es cuestión de dedicarnos tiempo, sino de conectarnos realmente. Dejando a un lado el celular, abriendo nuestra mente a las experiencias del otro (sea pareja o hijo), creando ambientes adecuados para los involucrados, rompiendo las rutinas con planes que nos enriquecen a todos, escuchándonos más, aprovechando las horas de comidas para compartir y hacer ameno el ambiente, dedicándonos tiempo de calidad, porque al final lo que importa eso y no la cantidad.

Hoy les escribo solo como un desahogo, porque a veces yo también necesito desahogarme, pero a la vez como un recordatorio para mí, de que debo confiar en lo que he sembrado y por lo que he apostado, y si bien les sirve a ustedes, entonces yo me daré más que por pagada.

¿Se han dado cuenta ustedes de cómo sus hijos cambian para mejor cuando ponen sus 5 sentidos junto a ellos? Me encantaría conocer sus experiencias.

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11 Comments

  • Reply Tere septiembre 8, 2020 at 1:55 pm

    Todos los cambios que hemos tenido estos últimos meses también nos ha hecho reflexionar mucho sobre nuestras propias vidas. Espero que siempre sigas tus instintos y que todo pase .

  • Reply Carla Sánchez Oficial septiembre 8, 2020 at 2:08 pm

    Que gran artículo sobre ser padres presentes. Me he dado cuenta exactamente de eso, Dani se siente más feliz y tranquilo cuando estamos juntos, realmente disfrutando el presente.

  • Reply Maria F Urrutia septiembre 8, 2020 at 2:19 pm

    Super de acuerdo contigo. Los niños no solo necesitan esa presencia, sino que la piden a gritos con sus comportamientos cuando hemos estado desconectados de ellos. Solo hace falta hacerlo consciente y organizarse

  • Reply Lina Ocampo septiembre 8, 2020 at 2:42 pm

    Así es mi hermosa quien ama lo que hace jamás habrá trabajado ni un solo día ♥️

  • Reply Anne Marie Leon septiembre 8, 2020 at 3:03 pm

    Me encanta esos momentos de disfrute en familia, es lo que trato de promover en mi @miamiconhijos, los niños recordarán siempre ese tiempo de dedicación y de juego, así sea unas horas al día o a la semana 😉

  • Reply Denise septiembre 8, 2020 at 3:13 pm

    Definitivamente… los padres deben estar presentes en el día a día de sus peques. No sólo por los niños, sino incluso hasta por ellos.
    Ese espacio con papá nadie podrá sustituirlo

  • Reply Gabriela septiembre 8, 2020 at 3:14 pm

    Que lindo artículo acerca de Padres Presentes, yo siempre digo que ellos van a recordar más lo que les compraste sino el tiempo que pasaron contigo y lo que se comparte en familia 💞

  • Reply Florsilvestre septiembre 8, 2020 at 3:21 pm

    Si, Carla!!! Hay tantas familias que están juntas pero no presentes!!! Muchas veces el ajetreo diario nos aleja de disfrutar el momento, el aquí y el ahora con conciencia!!!

  • Reply Linda Del Grego septiembre 8, 2020 at 3:37 pm

    Primero que todo me encanto leer este blog hoy y saber que hago parte de tu diario vivir y sentimos igual, gracias por confesarte y contarnos este otro lado de ti.
    Gracias igual por esta reflexión tan útil

  • Reply Johannes Ruiz Pitre septiembre 8, 2020 at 3:43 pm

    Que bonito es estar presente en la vida de nuestros hijos, gratificante y significativo sin duda. Me encantó tu punto de vista Carlita. Gracias por recordarnos la importancia de ello.

  • Reply Lia Rodríguez septiembre 8, 2020 at 3:50 pm

    Encantada con tu Post! El tiempo de calidad que le dedicamos a nuestros hijos son el mejor regalo que podamos darle. Y es que ese tiempo que le dedicamos hasta en su manera de comportarse influye positivamente lo noto en mi hija 😍😍😍

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