Regresamos al colegio en tiempo de pandemia
Maternidad

Regreso a clases en pandemia

La realidad ha cambiado para todos, pero han sido los niños quienes mejor se han adaptado a esos cambios, quienes lo toman con más naturalidad, y en el regreso a clases en tiempos de pandemia lo vuelven a demostrar.

Y entonces, mientras escribo esto, ella está disfrutando de su primer día de kínder, un día que veíamos lejísimo hace un par de meses pero que Sára, mi princesa grande, añoraba en su corazón.

No era que no estuviera bien con nosotros en casa, es que ella venía acostumbrada a una serie de cosas a las que debimos renunciar por lo que todos ya sabemos, pero además le tocó adaptarse al mismo tiempo a otros cambios como una casa nueva a medio construir y la llegada de su hermanita.

En estas situaciones ella nos recordó lo que en su primer día de cole ha confirmado, es una niña feliz con lo que tiene y madura para asumir los cambios, como la mayoría de los niños, en mi opinión.

Sin duda ha sido ella quien nos ha hecho sentir a papá y a mí, que debemos seguir viviendo el hoy sin pensar tanto en qué pasará mañana, porque ya el hoy en sí, solito, es un regalo que vale la pena.

¿Cómo volvemos?

Pero ¿Con qué se come el primer día de clases dentro de esta situación? Pues con confianza, o al menos eso sentimos nosotros hoy.

Evidentemente como padres tenemos un montón de miedos y dudas, no sabemos qué pasará, si el virus seguirá o se irá, si estamos haciendo lo correcto o no, pero tenemos que confiar.

Se preguntarán ¿en qué? Y esto nos queda del primer día de cole, confiar en las capacidades de nuestros hijos, y en las nuestras propias evidentemente. Porque ellos han estado aprendiendo a vivir con toda esta carga durante estos meses, y lo han hecho mucho mejor que nosotros.

Creo que no queda un solo niño en el mundo que no sepa que existe el virus, al que no se le haya explicado que se deben lavar las manos, que debemos ser cautelosos, y sí, a ellos les cuesta un poco mantener la distancia con otros chiquillos, pero al final no podemos pretender que dejen de ser niños a pesar de las circunstancias.

Entonces no nos queda más que confiar en lo que les hemos enseñado. Y es así como sus actitudes y reacciones, nos recuerdan a nosotros cómo debemos actuar y que debemos mejorar o cambiar.

Nuestra experiencia

Íbamos caminando por la calle en dirección al kínder y Sára gritaba “estoy emocionada mamá, voy a mi colegio nuevo, voy a tener amigos nuevos”, y yo por dentro sentía ese sustico que sentimos las mamás ante la separación. De alguna manera suplicaba que no llorara porque sino iba a terminar llorando yo, ¡es que tenemos 6 meses juntas día y noche!, salvo las tres mañanas que quiso ir a su guardería anterior.

Pero así íbamos, hablando y repitiéndole “¡Qué emoción hija!”. Caminábamos tomadas de la mano y sentía que no quería soltarla, estaba entendiendo en ese momento que mi niñita está creciendo y todo ha pasado tan rápido que necesito ser más consciente del tiempo que le dedico, porque no quiero perderme un instante de su vida.

Y sorpresa, fue llegar a su zona y que ella dentro de su emoción ni se despidiera de nosotros. Tuve yo que pedirle que me diera un abrazo. Pero ella ligera, como si hubiese estado en ese ambiente durante siglos, entró y desde la mesa donde se sentaría a comer me dijo “me buscas después del almuerzo mamá”.

Los niños han estado aprendiendo a vivir con toda esta carga durante estos meses, y lo han hecho mucho mejor que nosotros

Sentí un alivio porque no había sido traumático, pero a la vez no me lo creía, porque ella no conocía el colegio nuevo por dentro, apenas había visto a su maestra por un par de minutos y no habíamos podido tener ese tiempo que aquí llaman periodo de adaptación, en el que los padres acompañamos durante unas horas a nuestros hijos hasta que se acostumbran a estar en el kínder. Pero ella, muy regia, decidió que era el lugar donde tenía que estar, y nosotros como padres simplemente le dimos su espacio.

En ese momento no éramos los únicos padres allí. Otros niños con la misma actitud de Sára, prácticamente les decían a sus padres que se fueran. Los adultos nos quedábamos con esa sensación de “¿será que me están jugando una broma y cuando me volteo llora?”, pero no fue así. Así que en ese momento todos los padres nos volvimos un poco cómplices y nos apoyamos con esas frases cortas, “ellos estarán bien”.

Una nueva situación

Ahora bien, ¿Cómo es la educación presencial en tiempos de pandemia? Llena de un montón de normas. Y sé que cada país lo maneja diferente, pero les cuento lo que nosotros hemos vivido en este rinconcito del planeta llamado Hungría.

Llegando al Kinder (Óvoda) nuestro primer día

Aquí la epidemia ha sido mucho más controlada que en otros países. Los números de otras enfermedades como la influenza son mucho más altos que los de COVID-19, pero sí, se han tomado un montón de medidas preventivas.

Entre ellas, el Gobierno decidió cerrar nuevamente las fronteras este 1 de septiembre (por al menos un mes) para asegurar que la economía siga marchando y los colegios no vuelvan a parar, pues son muchos los padres que no tienen posibilidad de Home Office y que tampoco pueden llevar consigo a sus hijos, y se busca proteger a las familias.

Además de eso hay una serie de controles que cumplir. Por ejemplo, en las instituciones públicas que atienden a menores de 6 años (como es nuestro caso) todos los días antes de ingresar miden la temperatura tanto del niño como del acompañante.

Solo se permite un acompañante por niño, y este, mientras se encuentre en las instalaciones, debe llevar correctamente una mascarilla.

Los niños deben cambiarse la ropa con la que vienen de la calle, y lavarse las manos cuidadosamente antes de entrar al salón. Además el uso de chupetes, biberones y otros objetos de apego que puedan haber estado en la calle, queda prohibido.

En nuestro colegio, incluso han dividido el jardín por zonas de manera que los grupos no se relacionen y así evitar que si hubiese algún contagio en un grupo, se extienda a los demás.

¿Qué nos queda a nosotros?

Como mamá sé que tenemos un montón de preguntas sin resolver y que podemos pasar días pensando en sí es correcto o no mandar a los niños de vuelta al colegio. Algunos todavía tenemos la opción, otros simplemente han tenido que aceptar la educación a distancia sin chistar, y aun así todo implica sacrificios y compromisos, porque que estén estudiando desde casa tampoco significa que no necesiten de nuestro apoyo.

En nuestro caso no teníamos otra opción más que mandarla, ya que aquí la educación es obligatoria desde los 3 años, y entrar en una apelación con el Estado para tener a la niña en homeschooling no era la primera opción.

Este primer día de clases en pandemia ha sido de aprendizaje para todos, es una oportunidad más para crecer y avanzar, y sobre todo para que nuestros chiquitos sigan adquiriendo experiencias

Así que como les digo que confiemos en ellos y en lo que hemos sembrado en ellos, también les digo que nos toca ver el vaso medio lleno y no medio vacío. Creo que los chicos que tienen la oportunidad de hacer clases a distancia de alguna manera se están preparando para el futuro que les tocará vivir, donde trabajar en remoto será algo común, y a la vez los que están yendo al cole tienen la oportunidad de aprender a socializar tomando unas medidas de limpieza y prevención con las que muchos de nosotros no crecimos, pero que también les enseñan a apreciar los pequeños placeres de la vida de una forma mucho más natural.

¿Y qué les cuento de los que hacen homeschooling? Ya no seguirán siendo vistos como marcianos, por el contrario muchos que creían que esta era una mala práctica, han podido conocer todos los beneficios que tiene para ellos, e incluso ha ofrecido una alternativa al sistema educativo arcaico del que muchos padres se quejan.

Entonces este primer día de clases en pandemia ha sido de aprendizaje para todos, es una oportunidad más para crecer y avanzar, y sobre todo para que nuestros chiquitos sigan adquiriendo experiencias y llenando sus libros de recuerdos de la infancia.

¿Ustedes ya empezaron las clases? ¿Cómo lo llevan? Me encantaría leer otras experiencias.

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10 Comments

  • Reply Carla Sánchez Oficial septiembre 2, 2020 at 2:10 pm

    Para mí, el regreso a clases en pandemia también ha sido una experiencia gratificante, dani me demostró también que debemos confiar 🙏🏻

  • Reply Andrea septiembre 2, 2020 at 2:39 pm

    Los niños son tan sabios y este regreso a clases en pandemia lo toman mejor que nosotros. Son unos maestros

    • Reply Carla Kratochvill septiembre 6, 2020 at 9:03 pm

      Unos maestros pero nivel PRO. Me quito el sombrero.

  • Reply Nadezda septiembre 2, 2020 at 2:42 pm

    Wow, es verdad todo lo que menciones y también lo veo los niños se han adaptado incluso mucho más rápido que nosotros.

  • Reply Linda Del Grego septiembre 2, 2020 at 2:56 pm

    Definitivamente es un aprendizaje para todos, sin importar la edad o país el regreso a clases en pandemia nos dejan mucho por aprender.
    Esperemos que en dos semanas los resultados sean buenos
    Gracias por tan excelente blog

    • Reply Carla Kratochvill septiembre 6, 2020 at 9:02 pm

      Aquí estamos, espero saber cómo les fue.

  • Reply Rose septiembre 2, 2020 at 3:15 pm

    Ah que bueno que ya todo va regresando a “normalidad” , gracias por compartir tu experiencia, amo verlos 🙂
    Yo estoy en Ciudad de México y seguiremos con el on line por unos meses mas…

    • Reply Carla Kratochvill septiembre 6, 2020 at 9:02 pm

      Un reto grande, pero sé que podrán salir adelante.

  • Reply Anne Marie Leon septiembre 2, 2020 at 4:02 pm

    Regresar a clases en pandemia es definitivamente un reto para todos los padres, sea de forma presencial o virtual, ambos tienen sus desafíos y nosotros como padres debemos apoyarlos para que esta transición sea de la mejor forma posible.

  • Reply Lina Ocampo septiembre 2, 2020 at 5:24 pm

    Igual estamos nosotros, con mil expectativas, miedo y felicidad! Pero con fe de que todo va a a salir bien 🤗

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