Maternidad

Mamá en casa, mamá valiente

¿Desde cuándo dedicarse al hogar y a los hijos ha sido tan satanizado?
La doble moral de la sociedad nos exige seres humanos más empáticos pero juzga a la ligera la decisión de muchas de nosotras de dedicarnos a criar desde casa.

El papel de las mujeres que decidimos quedarnos en casa se ha subestimado cada vez más con el paso del tiempo. Tal vez se deba a las generaciones anteriores que fueron educadas para que las mujeres tuvieran un espacio solo en el hogar, y a medida que fuimos ganando terreno fuera de la familia no le quedó más a la sociedad que intentar imponernos una etiqueta que hoy es usada como un estigma.

Estar en casa no significa que no estemos haciendo nada, así como trabajar fuera de casa no implica necesariamente estar haciendo algo productivo, porque como todo en la vida, esto también es relativo.
A diario comparto con mujeres increíbles que se sienten culpables de quedarse en casa al cuidado de los hijos durante la primera infancia, y confieso que yo misma me he sentido así en ocasiones gracias al dedo acusador de quienes nos rodean. Pero luego recuerdo la falta que me hizo mi mamá muchas veces mientras estaba en el trabajo, y entonces comprendo que no trabajar de manera formal en este momento no es un retroceso para mí, sino un proceso que escogí por el bienestar de mis hijas y por el mio propio.
Ojo, con esto no quiero decir que quien no puede dejar de trabajar fuera de casa, durante los primeros años de formación de sus hijos, es peor o mejor mamá, simplemente yo he tenido la bendición de tener esta oportunidad que no pude dejar pasar.

Estar en casa te prepara incluso para un montón de cosas que luego puedes utilizar en tu carrera profesional porque la cosa no es tan simple como te la pintan en la televisión.

Les contaré una historia muy personal. Yo nunca tuve en mi cabeza esa idea loca de formar familia, para mí eso era una utopía que fue agarrando forma conforme fueron pasando los años y fui afianzando mi matrimonio.
Por otro lado, mi yo del pasado sólo veía en el futuro a una mujer trabajadora entregada a su oficio, independiente, de las mil cosas que hacer y producir y los mil un logros que recoger, y que si llegaban los hijos pues habría suficiente dinero para llamar a la mejor Nana del mundo para que se ocupara mientras yo seguía con mi carrera profesional… hasta que tuve a Sára en brazos por primera vez.

«Yo quiero dedicarme a criar a nuestros hijos»

Recuerdo que mi hija mayor tenía unas pocas semanas de nacida cuando le dije a su papá que yo quería, y me parecía necesario, dedicarme por un tiempo indefinido a la crianza de nuestra hija y los que estuvieran por venir. No estaba dispuesta a perderme sus primeras palabras, y tampoco quería soltarla al mundo antes de tiempo.
“Yo quiero dedicarme a criar a nuestros hijos”, fueron mis palabras exactas.
Increíblemente y para mi sorpresa él estuvo de acuerdo porque siempre había soñado con una familia grande, aunque cada día que pasa me convenzo más de que él nunca creyó que yo me atrevería a hacerlo o que realmente podría mantenerme así durante todo este tiempo.

Han pasado más de tres años desde aquel momento y yo no he podido volver al mercado laboral formal, y en esa búsqueda de lo que quería hacer después de haber emigrado, empecé a buscar un trabajo corporativo hasta que entendí que realmente no quiero hacerlo, no todavía o no con las condiciones que otros impongan, si eso incluye que me pierda de la crianza de mis hijas.

¿Que he hecho muchas cosas? Sí, pero ninguna de ellas me ha impedido estar cerquita de mi hija en su día a día y conocerla tan bien como la conozco. Ahora con la segunda espero y quiero poder hacer lo mismo, por convicción, porque ya lo he puesto a prueba con la primera y los resultados que vamos viendo como padres nos han agradado.
Es verdad que también he recibido ayuda extra el último año, ya que para aprender húngaro tuve que dejar a Sára en una guardería que ha sido de gran ayuda porque nos ha permitido desarrollar sus habilidades de socialización y complementar lo que en casa aprende conmigo, pues no siempre está todo el día o todos los días en la guardería que tanto ama (en realidad todos en casa amamos nuestra guardería porque se ha convertido en una extensión de nuestra familia).

¿Qué significa estar en casa?

Estar en casa con los hijos va más allá de no producir y a mi me ha tocado descubrirlo en el día a día.
Estar en casa te prepara incluso para un montón de cosas que luego puedes utilizar en tu carrera profesional porque la cosa no es tan simple como te la pintan en la televisión.
Pero si no te ha tocado o eres un esposo que cree que su pareja está en casa viendo como pasan las horas frente al reloj, te cuento que estar en casa implica actividades como encargarse de la limpieza, la lavandería, programar actividades y también resolver las diligencias que quien sale a trabajar no puede atender, pues aunque vivimos en la era digital hay todavía muchas cosas que requieren de la presencia física para ser resueltas.

Quedarse en casa significa a su vez cumplir con unas estrictas rutinas que nos permitan crear horarios y hábitos en nuestros hijos no escolarizados, y aunque eso nos hace ser también más organizadas y planificadas es muy demandante y agotador.
Y si hablamos de planificación, estar en casa representa administrar el tiempo de tal manera que, para cuando papá esté libre de trabajo, el tiempo de familia sea realmente de calidad y no sea dedicado a resolver más cosas del hogar.
Evidentemente hay varias excepciones en este caso, pero en el mundo ideal eso no debería ocurrir.
Estar dedicada a las niñas y a la casa me ha hecho especialista en un montón de cosas pero también me ha conectado conmigo y con quien fui de niña, y me ha permitido evolucionar y crecer. Me ha permitido ser cada día mejor esposa, amiga, mamá, hija e incluso tener una mejor visión de mi como ser humano.

Excelente caricatura de TRINO que nos hace recordar lo mal vista que somos las madres que nos quedamos en casa.

No te desprestigies

Querida mamá, hoy quisiera hablarte a ti que tal vez te sientes menospreciada o una carga porque te ha tocado estar en casa, o incluso si así lo has decidido. Te hablo desde mi experiencia, porque estando en casa no sólo me tocó aplicar todos mis conocimientos profesionales, sino aprender un montón de cosas nuevas como manualidades, idiomas, tecnología y un sinfín de dotes administrativos y gerenciales que ¡vaya Dios a saber cuándo, hubiese podido yo tener la oportunidad de aprender en algún cargo administrativo!.

Estando en casa me he convertido en niñera, maestra, enfermera, señora de limpieza, lavandería exprés, administradora, contadora, abogado especialista en resolución de conflictos, promotora de los derechos humanos y más recientemente en jardinera experta en rescatar matas ahogadas por exceso de cariño. Además tengo dotes de secretaria desde que emigré, pues me toca poner en contacto telefónico a mi hija con nuestra familia regada por el mundo, sin contar que la organización va más allá de la casa y se incluye una minuciosa agenda semanal a fin de que no queden por fuera actividades de recreación, estimulación, comunicación y relaciones públicas.

Querida mamá amiga, la maternidad no es una ciencia pura, es simple experimentación humana apostando por el futuro mejor de los tuyos. Recuerda que al final todo pasa y pasa muy rápido, y que hoy y siempre eres la mejor mamá que tus hijos pueden tener.

He aprendido también a gestionar el tiempo que queda para mí, para emprender mis proyectos y para dedicarle a mi pareja, ya que sin contar con una familia de apoyo detrás de nosotros, estar solos es prácticamente imposible, pero lo hemos trabajado y lo hemos logrado.

Las finanzas son compartidas pero es sobre los hombros de la mujer donde recae la responsabilidad de que las cuentas cuadren. Y en ese sentido, de este lado siempre habrá también mucha presión o responsabilidad, pues estando en casa podemos ayudar a reducir los gastos notablemente.

Querida mamá, no digas que no estás haciendo nada, estás criando un ser humano y esa es la responsabilidad más grande que nadie puede tener en la vida, aunque el mundo intente negarlo. Se trata de alguien que por sus acciones será amado y respetado en un futuro, u odiado y rechazado. No es cualquier cosa, es una vida, una que tú pariste y amas, pero que inevitablemente también impactará en otras vidas en el futuro.

Y si trabajas mamá, también está bien. Créeme que tus hijos sabrán entenderlo en un futuro como yo lo hice con mi mamá que trabajaba más de 12 horas al día. En todo caso lo importante en esta historia es que tú entiendas que tu rol no es cualquier cosa, porque si eres capaz de entender e internalizar eso, entonces serás capaz de omitir todos los comentarios malsanos que los demás hagan de ti o tu situación.

Querida mamá amiga, la maternidad no es una ciencia pura, es simple experimentación humana apostando por el futuro mejor de los tuyos. Recuerda que al final todo pasa y pasa muy rápido, y que hoy y siempre eres la mejor mamá que tus hijos pueden tener.

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9 Comments

  • Reply Linda Del Grego junio 9, 2020 at 1:41 pm

    Correcto, no es ciencia y es mejor recorrerla y disfrutarla en cada caso con amor y paciencia. Somos un caso único

  • Reply Carla sanchez junio 9, 2020 at 1:46 pm

    Totalmente, el rol de una madre en casa es fundamental. Apagar los comentarios negativos y conectarnos con nosotras mismas para entender que tomamos las mejores decisiones para nuestros hijos❤️

  • Reply Denise junio 9, 2020 at 2:32 pm

    Yo también fui una de esas que levantó la mano y dijo: yo quiero criar a mis hijos en casa. Y también conté con la voz de un esposo que me dijo: yo también quiero. Un camino hermoso, pero no tan sencillo como lo pintan

    • Reply Carla Kratochvill junio 11, 2020 at 9:47 am

      Nada sencillo, pero vale la pena cada sacrificio o como me gusta llamarlo a mi, cada reto que se asume.

  • Reply Mamaintuitiva junio 9, 2020 at 2:58 pm

    Demasiada verdad en estas palabras! Somos unas valientes y podemos con todo lo que nos proponemos!

  • Reply Rose junio 9, 2020 at 3:19 pm

    Me encantó tu texto.. yo la verdad estoy aprovechando muchísimo mi tiempo en casa y aprendiendo mucho de todo eso 🙂

  • Reply Johannes Ruiz Pitre junio 9, 2020 at 3:25 pm

    Que buena y gratificante experiencia. Mi madre siempre estuvo en casa con nosotros, cuidándonos, guiándonos a los 6. Trabajó desde casa siempre, era feliz haciéndolo desde allí a su tiempo y a su ritmo. Papá siempre la apoyó y yo a día de hoy agradezco haberla tenido siempre a nuestro lado.

  • Reply Nadezda junio 9, 2020 at 4:27 pm

    Yo siento que cuando me dedique solo al hogar mi autoestima bajo, y es precisamente por lo que dices, las personas juzgan y no entienden que quieres ponerte al frente de la labor más importante también piensan que uno no esta haciendo nada, pero con el tiempo me fui recuperando de estos sentimientos y claro combinarlo con trabajar desde casa de modo flexible en algo que me gusta eso me ha ayudado bastante.

  • Reply Luisana junio 9, 2020 at 9:03 pm

    Quiero que hablemos de ese tema! Te voy a entrevistar!

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