Maternidad

Mamá, abrázame

El poder de los abrazos es único, y en los abrazos entre padres e hijos se multiplica su fuerza. Esta es mi historia, así lo he vivido y por eso lo comparto. Con los abrazos han crecido mis hijas y hemos crecido nosotros como padres.

Mamá, abrázame por favor”, me decía Sára todas las madrugadas durante el último trimestre de mi segundo embarazo como si realmente ella lo necesitara como el agua para vivir.

Ella me lo pedía todas las madrugadas y allí venía mi insomnio y se instalaba por 3 o 4 horas, pero no me importaba mucho aunque el cansancio me pesara durante el día.

“¡Mamá, abrázame!”, escuchaba cada madrugada, sin saber que quien realmente lo necesitaba era yo.

El abrazo no me lo pedía porque no la abrazara el resto del día, me lo pedía a esa hora porque tal vez le daba frío pero también porque era ese el único momento del día en el que realmente estábamos solas, pendientes la una de la otra. En esos abrazos yo sentía que me desdoblaba de mi cuerpo y veía todo lo que mi niña había estado creciendo los últimos meses sin que yo tuviera el tiempo o el espacio para verlo en el día a día; mi embarazo me había mantenido ocupada en otros asuntos desde el inicio entre los malestares y posteriormente la caída que me llevó a la cama durante casi 3 meses.

Según la Real Academia Española, un abrazo se refiere a la acción de abrazar; en el sentido más literal y frío posible, abrazar es “estrechar entre los brazos en señal de cariño”; pero también “comprender, contener, incluir”. Ahora si nos vamos a la definición más emocional, la que nos da Wikipedia, “el abrazo es una muestra de amor o un saludo, que se lleva a cabo con los brazos alrededor de la persona a la que se brinda el gesto, apretando o constriñendo con fuerza y duración variables”.

Si lo analizamos, un abrazo o la acción de abrazar, se resume a una demostración simple y completa de amor, pues uno no va por la vida abrazando a cualquiera; pero además los abrazos tienen un montón de beneficios en la vida de grandes y pequeños –aunque ese no es el tema del que busco escribir-.

“No me sueltes hija”

Acercándose más el momento del parto, empecé a escuchar una petición más específica «mamá, abrázame un ratico más por favor», e increíblemente era su subconsciente hablando, pues ella continuaba profundamente dormida.

Al principio me causó curiosidad, pero en una de esas noches de insomnio me puse a pensar en qué era lo que realmente le estaba haciendo falta a mi hija, y descubrí que era yo quien realmente necesitaba aquel momento, aquel gesto que me llenaba de una paz increíble, de una energía vital, y que al final borró de mi corazón todo miedo, duda o malestar emocional para conmigo misma o mi entorno. De esos abrazos entendí cuán afortunada soy.

Abrazos todo el día, una forma de enseñar el valor de la empatía

Ahora que han pasado ya varios meses, que ha llegado su hermanita, ella apenas se levanta me dice consciente “mami abrázame o te doy yo un abracito”, esto pasa todos los días de mi vida, y yo por mucho que quiera seguir durmiendo respondo a su llamado o espero su amor a través de sus abrazos, consciente cada día más de que esto no será para siempre porque ella sigue creciendo indeteniblemente.

Desde el primer momento he sido yo quien ha querido hacer inmortal esos minutos de abrazos apretados calentitos en medio de la noche invernal, soy quien le pide a Dios que ella nunca me diga «no me abraces mamá» porque eso rompería mi corazón (y yo tampoco fui ese tipo de hija), soy la misma que agradece haber curado su corazón durante el embarazo a punta de abrazos del amor más puro, el de mi hija, que ahora también le dice a su hermanita “aquí está hermana para abrazarte y cuidarte”.

El poder de los abrazos es increíble e infinito, porque no solo nos renueva el alma sino que refuerza todos los valores y poderes que les damos a nuestros peques a través del amor, y aunque mucho he leído del tema, eso no lo aprendí de ningún libro sino de la experiencia propia.

Si eres mamá, tía, hermana, incluso y más si eres papá, abraza a tus hijos desde el corazón, con el alma, es una forma simple y genial de dar alas y raíces a la vez, los abrazos tienen un sentido regenerativo y formativo a la vez.

Para Sára

Hija mía si algún día estas palabras llegan a ti, quiero que sepas que no podría estar más feliz de ser tu mamá y sé que es ley de vida que tu crezcas y un día decidas emprender tu propio camino, pero así como me abrazas hoy, como nos abrazamos entre los cuatro por ahora, te pido que no me sueltes nunca hija mía, no de una forma física, no porque quiera depender de ti ni mucho menos, sino porque tu hermana y tú son de mi como yo de ustedes, y no hay distancia física que pueda separarnos, pero te pido hija mía, no me sueltes nunca, no todavía, que creces muy rápido y ya querrás hacer tu vida, pero no me sueltes hija mía, porque el amor de una madre y una hija es eterno e infinito, como esos abrazos que me das todavía… y yo los guardaré en mi corazón por siempre hijita mía.

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11 Comments

  • Reply Mamaintuitiva junio 5, 2020 at 2:07 pm

    Que bello mensaje! Definitivamente los abrazos más sinceros que en el mundo puedan existir vienen de ellos ♥️

  • Reply Lía Rodríguez junio 5, 2020 at 2:17 pm

    Tú post llena de amor mi corazón 🤭😍😍 lo vivo con mi hija aún no habla pero agarra mi brazo y hace que la abrace 🤭 sencillamente me llena de energía .

  • Reply Lina junio 5, 2020 at 2:42 pm

    Es la mejor sensación de amor y paz que podemos sentir en esta vida mi muñeca ❤️

  • Reply Nadezda junio 5, 2020 at 2:58 pm

    Estoy muy de acuerdo contigo, los abrazos son la mejor medicina nos llenan de energía y de fuerza, cuando estamos de baja nota lo mejor es un abrazo de las personas que amamos.

  • Reply Paula junio 5, 2020 at 3:02 pm

    Nada mejor de los abrazos. Es la fuera que necesita el alma, la gasolina, el amor convertido en energía.

  • Reply Denise junio 5, 2020 at 3:05 pm

    Me hiciste llorar con ese escrito para Sara! Que palabras tan lindas. Me encantó este post porque me hizo sentir muy identificada

  • Reply Johannes Ruiz junio 5, 2020 at 3:27 pm

    Qué bonito Carla! Los abrazos de los hijos nos llenan de energía a la par que de amor. Bonitas palabras para Sarah, algún día las leerá y se sentirá aún más orgullosa de tenerte como mamá.

  • Reply Ivone junio 5, 2020 at 3:51 pm

    Los abrazos de los hijos son lo mejor del mundo

  • Reply Gaby Castellar junio 5, 2020 at 4:44 pm

    Los abrazos de mamá son los únicos capaces de sanar el corazón ❤️

  • Reply Marines junio 5, 2020 at 7:34 pm

    Que lindo post! Me dio mucha nostalgia y me encanta qiue hables de la importancia del abrazo, es poderosisieimo!!! Gracias por este post ☺️

  • Reply Stefany rolong junio 6, 2020 at 2:28 am

    Que hermoso ❤️ Me encantó el poder de un abrazo reconforta y nos alegra el alma.

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