Pareja y Familia

Los 5 aprendizajes que me dejó la Navidad

¡Se han acabado las vacaciones de Navidad!.

Sí, el 21 de enero ha sido el día de retomar nuestras rutinas luego de un asueto navideño que nos ha dejado física y emocionalmente exhaustos, pero con el corazón llenito de experiencias y yo he querido escribir estas líneas porque después de todo lo vivido, lo cierto es que este tiempo nos ha hecho crecer como individuos y como familia.

Les confieso que me parece increíble sentarme frente a mi computador casi mes y medio después de haberlo soltado.

Esperaba con muchas ansias la navidad para poder deshacerme del yeso que me imposibilitaba salir, pero días antes de eso, nuestra peque se enfermó y nos mandó a la sala de emergencias en dos oportunidades, así que para cuando estaba lista para volver a su rutina escolar, la pediatra dictaminó que era mejor que siguiera en casa por seguridad. “El virus está allí en el colegio, y tú no debes contagiarte de esas cosas”, sentenció antes de darme el documento que nos acreditaba para volver a la rutina el 2 de enero.

Realmente en principio lo tomé con alegría e incertidumbre, estaba tan limitada entre el embarazo y el yeso que me daba miedo que mi princesa se aburriera de estar conmigo, pero nada más lejos de la realidad. Hicimos un montón de actividades en casa, ella se involucró más con las rutinas del hogar y ahora le encanta ayudarme con las tareas diarias, me enseñó un montón de canciones en húngaro y leímos tantos cuentos como fue posible.

¿Y las tradiciones? ¡Qué les cuento de las tradiciones! Empezamos con una lista de tradiciones que fusionan ambas culturas, aprendimos mucho sobre las cosas de nuestros países de origen y empezamos a aplicarlas en nuestras rutinas navideñas, teniendo la oportunidad de compenetrarnos mucho más. Todo esto, a la vez que papá y mamá recordábamos con nostalgia y alegría aquellas navidades de nuestra infancia por las que Sára demostró mucho interés por conocer.

Pero luego llegaron las gratas visitas inesperadas. Esos amigos que son familia, y esa familia extendida que te llena el corazón; ¡y mira que fue un sube y baja de emociones para todos! pero cómo lo disfrutamos. Hasta que los virus volvieron a llegar.

En todo caso este post no es para hablar de lo malo que nos mantuvo lejos de las rutinas, sino para contarles sobre las cosas buenas que nos ha dejado la navidad, y sobre todo lo que como padres aprendimos. Y esta es mi lista de los 5 aprendizajes que no ha dejado este tiempo.

  • El instinto hay que seguirlo siempre: Desde que me convertí en mamá soy fiel creyente de que el instinto es indispensable en la vida. No es una corazonada, no es algo momentáneo sino que por el contrario te va orientando por el camino.

Sí, los seres humanos somos animales instintivos por naturaleza, pero yo particularmente creo que la paternidad te reactiva el sentido en lo más profundo de tu ser y entonces empiezas a ver todo diferente, e incluso actúas diferente.

Cuando uno como padre siente que algo no va bien con los peques o que por el contrario hay algo que les hace bien, o que ellos tienen la capacidad de enfrentar o tolerar, tiene que mantenerse ahí hasta sentir que ha logrado el objetivo. En nuestro caso, este año teníamos la sensación de que Sára entendía mucho mejor lo que era la navidad y quisimos seguir ese instinto e insertar tradiciones, hablarle de humildad y de ayudar a otros, de no enfocarnos solo en lo material sino en lo emocional o espiritual, y como mamá hoy me siento satisfecha, porque fue como un despertar para ella e incluso para nosotros como adultos.

Ella entendió con 3 años de edad, que era mejor pedir un solo regalo al Niño Jesús, que hay niños que no reciben regalos en navidad a los que nosotros podemos apoyar de alguna manera, que lo importante es estar en paz en familia al punto de querer invitar a sus tíos a casa para cenar pan, y de querer llamar a aquellas personas de las que teníamos tiempo sin saber.

  • La imaginación de un niño no tiene límites y es nuestro deber estimularla: La Navidad es un tiempo especial para estimular la imaginación y la creatividad de los peques. ¡Que sí! Que hay mucho trasfondo comercial en la situación, pero también es nuestro deber como padres mostrarles que no todo se compra. En nuestro caso, este año estimulamos mucho creatividad con actividades caseras con materiales reciclados, con pequeños presentes que se convertían en enormes sorpresas, y a través de historias navideñas pudimos conectarnos con nosotros mismos y con nuestra hija.

Evidentemente la llegada de Santa, Papá Noel, Mikulás, el Niño Jesús o como sea conocido en cada cultura, despierta mucho interés e ilusión en ellos. Esos momentos son buenos para hablar con ello sobre lo que piensan, y no se trata de un engaño sino de brindarle herramientas para que sepan que es real y que no, y hasta dónde pueden llegar si se lo proponen.

Nosotros aprovechamos una pequeña leyenda húngara sobre cómo los ángeles que ayudan al Niño Jesús a traer los regalos (porque él es muy pequeñito para cargar con las cosas) para crear historias sobre cómo ellos nos protegen o están pendientes de nosotros. Ojo, no de mala manera sino para ayudarnos a lograr lo que nosotros necesitamos.

En este punto también incluimos algo de aceptación sobre las cosas de la vida, que no siempre es lo que queremos lo que nos conviene sino que a veces lo que conviene es lo que viene.

  • Nunca subestimes la inteligencia y astucia de tus hijos: ¡Que si tiene 3 y no lo entiende! Pues habrá cosas que realmente no entenderá porque su cerebro se está desarrollando, pero habrá un montón de cosas que sí las entenderá y que querrá experimentar también.

Son inteligentes los niños. Son almas y cerebros puros, esperando que los grandes seamos más astutos que ellos y les brindemos las herramientas necesarias para la vida. De eso se trata no subestimarlos, por el contrario debemos motivarlos, ponerles las herramientas ahí a su alcance para que ellos poco a poco vayan creciendo.

  • Los niños necesitan a su familia, y cuando la tienen lo agradecen: Llegaron nuestros amigos y familia extendida, y sí, en el exilio haces nuevos amigos y mantienes relaciones a distancia, pero cuando llega ese cariño que derrumba las barreras del Internet se nota la diferencia. Sára realmente disfrutó estar con sus tíos y primos, era una niña muy feliz de estar con ellos, de recibir esos abrazos y ese amor, incluso en los días en los que su cuerpo se sentía agotado o decaído.

“¡Mamá, quiero jugar y bailar con los tíos!”, fue una de las frases que más escuché en esta época. Sé que conectar sin intermediarios con esos afectos la hizo mucho más madura pero también más fuerte.

  • Las tradiciones los hacen fortalecer el sentido de pertenencia a sus raíces: Agrego este punto porque somos una familia migrante, con un poquito en el corazón de aquí y de allá, y eso a veces puede hacer sentir a los niños como que no son de ninguna parte. Pero hablarles sobre cómo son las cosas del lugar de donde vienen y cómo en el lugar en el que ahora se encuentran, los hacen sentir con un piso de pertenencia que les brinda mucha seguridad.

Aquí no se discutió sobre quien traía los regalos, sino sobre los roles y cómo podíamos ayudarlos a continuar con su labor. Se escucharon cánticos de navidad en húngaro pero también retumbaron las gaitas, comimos pescado en el almuerzo familiar del 24 pero cenamos con pernil y ensalada de gallina, pusimos el arbolito el 18 de noviembre pero le agregamos chocolates y caramelos el 24 de diciembre, y todo en perfecta armonía y correspondencia.

¿Y a ustedes cómo les fue en esta temporada? Confieso que necesito un descanso de este break, pero que mis expectativas para la próxima navidad son aún más altas que las que tenía este año, y más ahora que la familia sigue creciendo.

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20 Comments

  • Reply Elimar enero 23, 2020 at 2:41 pm

    Nuestros sabios instintos siempre nos darán las salidas y soluciones mas felices.

    • Reply Carla Kratochvill febrero 3, 2020 at 8:01 pm

      Por algo es que vamos desarrollandolo con el tiempo. Un abrazo!

  • Reply María F Urrutia enero 23, 2020 at 2:52 pm

    Carla, ¡Qué grandes aprendizajes! Definitivamente los niños nos brindan tantas oportunidades de ver la vida de una manera bondadosa y con alegría. Me identifico con muchos de tus aprendizajes. En casa también hablamos muchos de la figura de Santa y El Niño Jesús, lo que representan y lo importante de no excederse en las peticiones. Un regalo es más que suficiente.

    • Reply Carla Kratochvill febrero 3, 2020 at 8:01 pm

      Así es querida Mafer, hay que sembrar en ellos valores desde pequeñitos.

  • Reply Luisana enero 23, 2020 at 2:56 pm

    Wuao cuánto me hiciste reflexionar con eso! Eso de no subestimar es mi bandera con mi grupo de mamás! Bravo por tu análisis

    • Reply Carla Kratochvill febrero 3, 2020 at 8:00 pm

      Nunca subestimar o terminamos con las tablas en la cabeza.

  • Reply Carla Sanchez enero 23, 2020 at 3:09 pm

    Hermosas lecciones aprendidas en navidad, siempre es un placer leerte amiga👏🏻 Que alegría esos lindos momentos y que todo fluyera de forma perfecta💕

    • Reply Carla Kratochvill febrero 3, 2020 at 8:00 pm

      ¡Qué bueno saber que de alguna manera nos conectamos!

  • Reply Amaranta enero 23, 2020 at 3:11 pm

    Yo al igual que tu desde que soy madre confío plenamente en mi instinto

    • Reply Carla Kratochvill febrero 3, 2020 at 7:59 pm

      Parece que nos brota la vena del instinto cuando nos volvemos madres.

  • Reply Gi enero 23, 2020 at 3:22 pm

    Algo que ame de este escrito qes que nuestro insitnto nunca faya! Siempre debemos de seguirlo y hacerle caso a la intuición. Un mega abrazo… eres grande amiga.

    • Reply Carla Kratochvill febrero 3, 2020 at 7:59 pm

      Otro para ti mi guerrera.

  • Reply Stefany rolong enero 23, 2020 at 3:34 pm

    Me encantó leerte, mi hijo este año también entendió que debía pedir menos juguetes, compartimos más tiempo juntos y disfrutamos en familia, sin duda la navidad nos remueve tantas cosas y nos hace reflexionar en lo realmente importante y lo que dices de estimular su imaginación es súper cierto.

    • Reply Carla Kratochvill febrero 3, 2020 at 7:58 pm

      Qué bueno que tuvieron esa experiencia también con tu peque.

  • Reply Johannes enero 23, 2020 at 3:41 pm

    La verdad que hacer un parón en el blog y poder vivir con intensidad y presencia estas fechas es muy importante. Me han encantado tus reflexiones acerca de lo que te dejó la Navidad

    • Reply Carla Kratochvill febrero 3, 2020 at 7:57 pm

      Así es querida amiga, a veces ese tiempo es necesario.

  • Reply @mamaversatil enero 23, 2020 at 5:24 pm

    Que buenos aprendizajes te dejo esa navidad, que bendición que tuvieras esas visitas inesperadas que siempre llenan de alegría las vacaciones!

    • Reply Carla Kratochvill febrero 3, 2020 at 7:57 pm

      Sí, ha sido muy enriquecedor.

  • Reply Florsilvestre enero 23, 2020 at 6:14 pm

    Qué rico que pudieron transformar una situación inesperada en una oportunidad única para compartir y disfrutar en familia!!!!! Me alegro además que disfrutaron las fiestas y continuaron con las tradiciones!!! Un abrazo!!!

    • Reply Carla Kratochvill febrero 3, 2020 at 7:56 pm

      Sí, ha sido muy importante mantener las tradiciones y aprender nuevas.

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