Pareja y Familia

La forma en la que decidí criar

Hace algún tiempo, escribí un post para mi cuenta de Instagram que he releído recientemente y me pareció que valía la pena rescatar. Sin embargo, necesitaba reescribirlo porque, aunque ahora no recuerdo bien las circunstancias en las que lo escribí, sentí a través de su relectura la incomodidad de una madre que quiere dar lo mejor de sí y está aturdida por las opiniones del entorno.

Si me pongo la mano en el corazón, creo que eso es lo que me reconectó con aquel post en el que notablemente estaba obstinada. Obstinada de escuchar opiniones que no he pedido, sobre todo de personas que no han querido involucrarse de verdad en el proceso de crianza de mis hijas, y que si me pongo a analizar, tampoco han hecho falta.

Y no soy la única que pasa por allí, y de repente recuerdo a mi mamá diciéndome “hija, siempre habrá quien opine y quien te diga que mejor es su forma, pero sólo tú sabes cuál es la forma”. Tan cierto eso, aunque en realidad nunca estamos seguras de cuál es la forma correcta. Y es ahí donde les digo ¡Escuchen a su voz interior, no se olviden de su instinto!.

La forma en la que yo crío

La forma en la que crío a mis hijas puede no gustarle a todos, pero realmente eso no me quitará el sueño, porque lo que más valoro es lo que mis hijas sienten cuando están conmigo.

La forma en la que crío a mis hijas, definitivamente es la correcta para mi mundo, mis circunstancias y mis paradigmas, no para complacer a los demás, para eso ya cada quien tendrá su oportunidad.

La forma en la que las crío está adaptada a las expectativas de vida que tengo para ellas, y además son adaptables a las guías que la vida misma nos va dando.

Mis hijas entienden de empatía y tolerancia y eso ya para mí vale la pena.

La forma en la que las crío, tiene mucho de crianza respetuosa con apego a libre demanda, de crianza tradicional también, pero sobre todo tiene mucho de humanidad, y sigo la premisa de que sean felices para complacerse así mismas, no para complacer a los demás.

La forma en la que hemos decidido criar a nuestras hijas responde a un principio básico, el de criar un humano que no debe parecerse en nada a un robot o a un muñeco vacío. Estamos formando humanos que sienten, que tienen derechos y deberes, que merecen vivir en un mundo mejor en el que son parte del cambio, y no del problema, niños completos que no crecerán con roturas.

Pero no te confundas. No es que mis hijas no tienen límites, no es que hacen conmigo lo que quieren, nada más lejos de la realidad. La forma en la que estamos formando nuestro hogar se basa en el respeto mutuo, en un ejemplo de cómo se debe tratar al otro, de cómo se debe luchar por los sueños, de cómo se construye la felicidad desde adentro, de respetar a todos por igual, de cooperar, de ser servicial, de cómo hacer lo que amamos para que no nos pese la vida, de cómo somos empáticos con el entorno y todos los valores que nosotros consideramos son importantes.

Un espacio sin golpes, ni violencia

En nuestro hogar, nuestro pequeño pedacito en la tierra, se validan las emociones de nuestras hijas, les demostramos que papá y mamá también somos humanos y que tenemos la capacidad de equivocarnos y también de asumir nuestros errores, y no hay golpes, ni violencia porque queremos ser nosotros las primeras personas que busquen nuestras hijas cuando tengan una alegría, pero aún más cuando estén en un problema. No nos interesa que nos teman.

La forma en la que estamos criando nos exige mucho respeto hacia ellas, pero también hacia nosotros mismos como pareja y seres humanos, porque a través de su crianza nosotros mismos estamos curando las propias heridas que pudiéramos tener y a su vez evolucionando con ellas.

La forma en la que criamos nos ha hecho entender que, aunque no seremos sus mejores amigos, siempre seremos sus pilares, sus cables a tierra y sobre todo su espacio seguro. Ese es y será nuestro horizonte, coserles alas para volar y raíces para que siempre quieran regresar.

Una realidad de la que no debes hacerte responsable

Sin embargo, tengo que decir que al encontrarme con el post original tanto tiempo después, entiendo por qué me molestaba tanto que otros me dijeran que debía golpear a mi hija para educarla, o castigarla si no recoge los juguetes cuando se lo pido. Y no es que quienes opinen eso sean malas personas, sino que fue la forma en la que fueron criados y no han logrado encontrar eso que les incomoda o que los convirtió en alguna manera en adulos rotos. Y me molestaba tanto porque las injusticias me molestan.

Y sí, es una injusticia para mí, darnos cuenta en este camino de que el amor no se ha normalizado, que el respeto es una palabra que muchos dicen y pocos conocen, que los límites son confundidos con abuso e irrespeto, y que como sociedad, no les hemos dado un espacio correcto a los niños porque está mal golpear a otro adulto, pero es válido hacerlo con un niño.

Es allí donde entramos todas nosotras, familias que hemos escogido una forma diferente de criar, una distinta a la que se acostumbraba algunas décadas atrás y en la que tenemos que seguir si realmente queremos generar un cambio, brindarles una oportunidad de mejor vida a nuestros hijos, enseñando desde el ejemplo y del respeto.

¿Y mientras tanto qué hacemos con todas esas opiniones que nos agobian? Simplemente las dejamos pasar con respeto, que al final del día será el ejemplo el que les demostrará a ellos que nosotros estábamos en el buen camino.

¿Cómo llevas tú el tema de tu crianza y las opiniones del resto del Universo? Me encantaría leerte.

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7 Comments

  • Reply Tere marzo 15, 2021 at 2:24 pm

    Muchas opiniones en la crianza siempre va a haber pero solo nosotros como padres podemos decidir

  • Reply Lina Ocampo marzo 15, 2021 at 2:26 pm

    Que bello post, si es la mejor manera de criar, aunque a veces es tan difícil no regañarlos y ponerles reglas estrictas 🤦🏼‍♀️

    • Reply GABY marzo 15, 2021 at 3:11 pm

      Yo también pienso educar a mi bebé de 2 meses con crianza respetuosa, sin golpes ni violencia. Concido contigo! Nadie debería de dar opiniones ni meterse en donde no le llaman 😉

  • Reply Maria Parra marzo 15, 2021 at 2:42 pm

    Me pasa igual mucha gente no está de acuerdo con mi crianza pero no necesito la aprobación del exterior

  • Reply Denise marzo 15, 2021 at 3:12 pm

    Las opiniones de terceros siempre estarán ahí. Unas veces para perturbarnos, pero muchas otras veces para reiterarnos que vamos por el mejor camino: nuestro camino.
    Criar es sentir… es amar con respeto creando una gran tribu de contención. Un lugar donde papá, mamá e hijos podemos refugiarnos…. y como dices tú: criamos según nuestras realidades, paradigmas y mi que queremos para nuestros peques.

  • Reply Carla Sánchez Oficial marzo 15, 2021 at 3:18 pm

    Yo CONFÍO en la forma en que crío a mi hijo 🙏🏻 de esta manera llevo las opiniones ajenas. El respeto es fundamental en mi familia ❤️

  • Reply Paula marzo 15, 2021 at 3:34 pm

    Tu crianza y forma de apoyar y dar a amor a tus hijos es tuyo. Disfrútalo y gózalo tú de la mejor forma. Uno cómo Mamá sabe qué necesita su familia.

    Yo estoy de acuerdo contigo en una crianza respetuosa y sin golpes. Pero también se que no siempre es fácil y no todas las mamás tienen las mismas herramientas.

    Creo que con amor y acompañamiento para los papás, la crianza es más fácil!

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