Pareja y Familia

La familia como escuela de valores

La familia es la primera referencia directa que tenemos los seres humanos. En ella aprendemos por observación y repetición, y es en su eje donde aprendemos las cosas más esenciales de la vida, esas mismas que muchas veces damos por sentadas.

Desde hace algún tiempo vengo pensando en todo lo que aportamos a nuestros hijos sin saberlo. Así como nuestros padres lo hicieron con nosotros, hay un montón de cosas que se aprenden sin que sean enseñadas, por mera observación, y es allí donde la familia se vuelve nuestro principal recurso. Por esto, siento que pertenecer a una familia bicultural, nos da una ventaja de ese aprendizaje vital e intrínseco.

A ver si logro describir mejor mis sentimientos. Yo vengo de una familia muy grande, donde no había diferencias culturales de raíz. Sin embargo, sólo por parte de mi padre tengo 9 tíos más sus parejas, y unos 25 primos –si no se me ha quedado ninguno por fuera-, que formaron mi Universo diverso…uno muy complejo y a la vez compenetrado.

Mi familia como escuela

Entonces, mi familia (incluyendo la extendida) fue mi primera clase de diversidad de la vida, mientras que para mis hijas lo está siendo formar parte de una familia migrante bicultural.

A diferencia de ellas, en mi caso todos pertenecíamos a ese mismo mundo o un mismo territorio (nacionalidad), con creencias y tradiciones similares. No obstante, cada uno de nosotros en ese Universo, tomamos caminos totalmente diferentes y aun así nos adoramos y nos respetamos. Hoy en día ya siendo la mayoría de nosotros adultos cuento entre mis primos hermanos desde artistas, hasta personal médico pasando por políticos y hasta policías.

Algunos heterosexuales, otros con otras preferencias, algunos amantes del fútbol y otros del beisbol, hay unos a los que les encanta comer y a otros que se les da mejor cocinar, y en esa diferencia de caracteres y gustos, seguimos siendo familia a pesar de las diferencias. Si veo eso hacia atrás, toda esa experiencia me hizo sin duda tener una visión más abierta del mundo, más tolerante y respetuosa hacia el que piensa o siente distinto a mí. Concluyo que la familia es una escuela, y la diversidad de la mía me ha dejado herramientas muy valiosas.

Como lo veo

Ahora que me he casado con una persona que tiene otras raíces y tradiciones, e incluso otras creencias que pueden o no coincidir con las mías, podría ser la excusa perfecta para un conflicto a la hora de criar, pero no lo ha sido y creo que jamás lo será. Y en el momento de emigrar, ambos entendimos que sería dar un paso adelante a esa situación, pues ahora a ambos nos tocaría ver el mundo con los ojos más abiertos y formar una familia en medio de la diversidad.

Ahora, cuando ya tenemos tres años en este camino y mientras veo a mis hijas crecer, si me siento a observar desde una esquina, las amistades que hemos hecho, las experiencias que hemos tenido, creo que mis hijas están absorbiendo diariamente una gran cantidad de tolerancia sin saberlo. Ellas no distinguen colores ni acentos, sólo saben que tienen amigos, unos con los que hablan español, otros húngaro y otros inglés, pero para ellas todos son sus amigos.

Lo van aprendiendo sin necesidad de que tengamos una conversación al respecto, así como mis padres nunca tuvieron que sentarse conmigo a explicarme que debía respetar los gustos o pensamientos de mis familiares.

Evidentemente habrá cosas que explicar y negociar en determinado momento, porque de eso se trata la crianza, de ir llenando esos cerebritos y corazones con experiencias y lecciones que ellos puedan utilizar en su futuro. Pero si de algo estoy segura es de que así como para mí, mi familia fue una gran escuela de diversidad, formar parte de esta generación multicultural, para mis hijas lo será en un futuro.

Crecer desde adentro

En esta Era donde se dice tanto en la calle y en las redes, ver hacia adentro, hacia nuestras raíces y hacia nosotros mismos, nos puede ayudar a encontrar muchas respuestas sobre lo que proyectan nuestros hijos a futuro, y allí, aunque hay mucha tela que cortar, es importante trabajar. No podemos crías niños empáticos solo pidiéndoles que sean empáticos o tolerantes, se lo demostramos con hechos y es allí a donde voy.

Cada familia es especial, entonces seamos el templo al que nuestros hijos recurran cuando no sepan cómo actuar. Los valores que les damos en el seno de la familia, son las herramientas más potentes que ellos podrán implementar cuando nosotros no estemos cerca.

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6 Comments

  • Reply Johannes Ruiz Pitre noviembre 23, 2020 at 2:51 pm

    Me encantó! Muy cierta cada palabra que dices. Los valores y la aceptación son muy importantes en el núcleo familiar, que es donde realmente inicia la educación

    Abrazos Carlita

  • Reply Carla Sánchez Oficial noviembre 25, 2020 at 3:17 pm

    Realmente muy bueno este post, sin dudas los valores y el enseñar con el ejemplo serán fundamentales para la vida de nuestros hijos👏🏻

  • Reply Denise noviembre 25, 2020 at 4:18 pm

    Definitivamente la casa es la mejor escuela para nuestros peques. Un espacio de encuentro, amor, seguridad y aprendizajes. Yo siempre digo: pasan horas en el colegio pero mucho más en casa.

  • Reply Anne Marie Leon noviembre 25, 2020 at 4:30 pm

    Carla, muy buena reflexión! Aunque mi familia es bastante pequeña, igual crecí rodeada de mucha diversidad, eso me ayudó a ser más tolerante ante las diferencias, ahora que vivo en EEUU, con tanta mezcla de cultura, espero que mis hijos crezcan entendiendo y respetando a los demás.

  • Reply Maria F Urrutia noviembre 30, 2020 at 3:11 pm

    Me encantó el nombre… la familia es la primera escuela y la escuela de toda la vida. La que te enseña de cosas más importantes que lo académico… totalmente de acuerdo contigo y qué lindo que hayan conseguido esa conexión y entendimiento! Bravo

  • Reply Lia Rodríguez noviembre 30, 2020 at 4:00 pm

    Me encantó tu post La familia como escuela de valores . Aunque crecí en un país donde la mezcla de culturas era muy notoria pues uno de mis valores para mi chiqui es el respeto y por supuesto la empatía entre todos

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