Maternidad

La asistente de mamá

Una historia real sobre cómo aplicamos la disciplina positiva en casa.

Hace algún tiempo, una gran amiga me dio uno de los mejores consejos de crianza que alguien me ha podido regalar. “A los niños no hay que ganarles, hay que ganárselos; los padres debemos encontrar la forma de que ellos cooperen con nosotros, no de imponernos”.

Me lo dijo mientras la entrevistaba y luego nos quedamos hablando sobre el tema; la frase realmente me había impactado y me había abierto un abanico de posibilidades en el tema de la crianza.

Ese día entendí que si yo me grababa esa frase en la mente y el corazón, los terribles dos -y todas las crisis sucesivas típicas de los cambios naturales del ser humano que experimentaría mi hija-, no serían tan traumáticos para ninguna de las partes.

Increíblemente esta frase que me dijo mi amiga Johannes Ruiz Pitre, que es neuroeducadora, se convirtió en mi Credo, en un mantra que me ha permitido conectar con mi niña y ser mucho más cercana y comprensiva con sus procesos, al punto de desarrollar una empatía extraordinaria entre nosotras; y a la vez nos ha ayudado un montón a enfrentarnos a los cambios externos a ella, como la llegada de un nuevo miembro a nuestra familiar o el cambio de casa por ejemplo.

El secreto de criar

Tenemos una niña que realmente muy pocas veces ha hecho pataletas, y las veces que las ha hecho han sido prácticamente familiares, es decir, en momentos que todos nos hemos desconectado de nuestra dinámica o estamos muy estresados o agotados. Pero ¿Cómo lo hemos logrado realmente?  

Al terminar aquella conversa con Johannes, empecé a auto revisarme en la forma en la que actuaba con Sára, y a los días me senté con su papá (con quien ella chocaba mucho más) y le puse la grabación de aquella entrevista. Él también se conectó con el mensaje y casi en automático creamos una dinámica familiar en la no se imponen cosas, sino que negociamos algunas cosas, y las que no se pueden negociar pasan de alguna manera disfrazadas, haciéndola colaborar.

En los primeros días del cambio, descubrimos que cuando hacemos participes a los niños en los procesos de la vida diaria, ellos se sienten respetados y protagonistas y son mucho más abiertos a los cambios, por ejemplo. Pero también aprenden un montón de cosas que les servirán para su vida, que de alguna manera los hacen más independientes con el tiempo.

Les pongo este ejemplo. Hay días en los que los niños quieren jugar con uno a toda costa, y uno debe hacer otra cosa que no puede aplazar, por ejemplo cocinar o trabajar. Si de entrada le decimos “no puedo jugar contigo porque tengo que trabajar”, probablemente el niño al sentirse desplazado se ponga irritable o arme un escándalo, al que seguramente nosotros también nos anclaremos y terminará en un desgaste para ambos.

Entonces nosotros planteábamos, “Hija tengo que trabajar, ¿te parece si jugamos a trabajar? ó ¿me ayudas a trabajar?”. Ahí ya cambiaba la reacción, y nosotros podíamos estar desde nuestros computadores con ella al lado, que se hace pasar por nuestra secretaria o por un colega. Le facilitamos algunos implementos con los que ella nos vería trabajar usualmente, como cuadernos, bolígrafos, incluso audífonos, y durante la dinámica vamos intercambiando ideas con ella.

Evidentemente hay un momento en el que ella se cansa y decide jugar sola a otra cosa, pero el mensaje cambia, e increíblemente nosotros nos hemos dado cuenta de cuan empática puede ser nuestra pequeña.

Nuestra pequeña pintora ayudando durante la renovación de casa.

Entre juegos de roles y enseñanzas de vida

Los niños ven el mundo como un juego y aprenden de todo a través de la imitación y el juego. Ellos quieren ser grandes, y nosotros –los padres- tenemos el deber de brindarles las herramientas necesarias para que ellos sean seres humanos competentes y felices.

No romper con la ilusión de sus juegos ha sido vital en toda esta dinámica familiar, y tratamos de enseñarle todo a través del juego o la lectura. Pero estando embarazada de mi segunda hija, cuando me tocó hacer reposo absoluto, tuve que llevar esto a un siguiente nivel, y fue cuando nació un juego muy especial para nosotros, que a Sára particularmente le encanta, “La asistente de mamá” –y también aplica para papá.

La asistente de mamá está prácticamente todo el día con nosotros, y destaca cuando papá y yo menos lo imaginamos. La asistente de mamá no se iba al colegio sin decirme “mamá no te levantes, toma mucha agua y no inventes”, por ejemplo, pero también llegaba y me decía vamos a jugar a que yo soy tu doctora y te voy a curar mamá. Y a veces esa frase era la forma de ella traerme unas medias o una pijama nueva para yo cambiarme la ropa que venía usando durante el día.

Ese juego de ella ser mi doctora, o mi amiga o mi asistente en lo que yo necesitara en ese momento la hizo mucho más empática conmigo pero también con el resto del mundo, y es de esas niñas que se preocupa si ve que alguien se cae en la calle o si un niño está llorando. Evidentemente, sin dejar de ser niña, también es mucho más madura para muchas cosas, e incluso al ir al médico ya no llora sin razón, sino que comunica sus inquietudes. Incluso al escoger nuestra nueva casa, ella fue protagonista en el proceso de selección y al sentir que nosotros la estábamos escuchando y considerando, ella se sintió mucho más abierta a la idea de mudarnos.

Papá también cuenta

Como papá también la ha hecho mucho más activa en otros procesos, como arreglar las cosas en casa, nuestra niña mantiene una relación muy cercana a él. Él no la excluye, sino que la involucra y la invita, y además aprovecha para explicarle para qué o cómo funcionan las cosas por ejemplo. Eso la hace sentir tan importante que se emociona cada vez que ve que su papá se acerca a la caja de herramientas, enseguida escuchamos “papá yo te quiero ayudar”.

Esta dinámica tiene muchos beneficios, y a la vez nos permite construir una relación más sólida con nuestros pequeños, que no sólo se sienten protegidos por nosotros sino en confianza para ser ellos mismos.

Sára ayudando a su papá a colocar el aislante del piso de nuestra cocina durante mi postparto

Ojo, es importante decir que esta no es una fórmula mágica para evitar berrinches, en realidad en la maternidad no existen fórmulas mágicas, pero sí es una herramienta muy valiosa que nos ayuda a formar seres humanos más completos y comprometidos con sus propias vidas y con el entorno.

Hablar claro siempre es clave

Si has llegado hasta aquí, seguramente dirás que todo esto es muy lindo pero que en las manos equivocadas puede ser muy perjudicial para los niños. Ya como padres sabemos el montón de cosas de las que tenemos que proteger a los peques, pero les diré algo, esta herramienta es eficaz siempre y cuando hablemos claro con nuestros hijos, porque se basa en la confianza y parte de ello es advertirles que no todo el mundo es bueno, y ser el o la asistente de mamá y papá es un privilegio que no pueden compartir con todos los adultos, y mucho menos con extraños o con quienes los padres no consideremos.

Después de todo, de eso se trata la crianza positiva.

Recordemos que la buena comunicación con nuestros peques y el respeto mutuo son esenciales para que todo funcione de la forma más armónica posible.  

Previous Post Next Post

You Might Also Like

14 Comments

  • Reply Gi junio 29, 2020 at 1:45 pm

    Que mucha razón tienen estas palabras. Yo he aprendido a ganarme a Ignacio, ha sido un camino difícil. Pero nada de lo bueno es fácil.

  • Reply Yulissa junio 29, 2020 at 1:46 pm

    Mucho que continuar aprendiendo sobre este tema de la maternidad. Gracias a Dios por contenido como este que nos ayuda a balancear y a serlo más llevadero.

  • Reply Nathy junio 29, 2020 at 1:52 pm

    Cuanta verdad en este post. Yo aplico esto y mi hija como mucho ha hecho 2 «pataletas» que no le duran ni un minuto porque conecto con ella inmediatamente. Involucrarlos en los quehaceres de la vida diaria pienso que es fundamental, me ha funcionado muchísimo

  • Reply Maria F Urrutia junio 29, 2020 at 2:33 pm

    Oh sí! Esa frase es clave en crianza positiva, fue casi un mantra para mí cuando me certifiqué y no pudiste escucharla de mejor mentora! Bravo por hacer el click con el mensaje. No a todos los padres se les da tan rápido!

    • Reply Carla Kratochvill junio 29, 2020 at 6:32 pm

      Cierto, es un honor tener esa mentora y amiga. Un abrazo.

  • Reply @mamaversatil junio 29, 2020 at 2:55 pm

    Que hermoso cómo vas fomentando la cooperación y el acompañamiento en Sara, son valores y cualidades que le servirán para toda su vida amiga! Feliz de ver a tu familia ❤️

  • Reply Nadezda junio 29, 2020 at 2:58 pm

    Sabes que esto del post es totalmente cierto, yo lo compruebo con mis niños, si los hacemos participar ellos se sienten incluidos y colaborar, no es un ejercicio por obligación. Me encantan todos tus post, todos los padres deberían hacer un curso contigo.

    • Reply Carla Kratochvill junio 29, 2020 at 6:31 pm

      Wao! Esas son palabras mayores, pero lo cierto es que yo no soy especialista en nada que no sea ser mamá real.
      Un abrazo.

  • Reply Rose junio 29, 2020 at 3:13 pm

    Ah que cool 🙂
    Yo hago mucho en la cocina, pero ahora ya me animé a hacer mAs tareas con mis hijas 🙂 voy copiar algunas tuyas y luego te cuento como me fue jeje

  • Reply Denise junio 29, 2020 at 3:45 pm

    Me encanta como escribes.
    Yo siento que en casa la clave siempre ha sido entendernos como personas que somos todos. Me choca cuando dicen: es que ellos manipulan, es que ellos saben más que tú… son comentarios que demuestran que no existe conexión y entendimiento con nuestros chiquitos

  • Reply Lia Rodríguez junio 29, 2020 at 3:53 pm

    Excelente Post! Yo estoy en el proceso de ganarme a mi chiqui siento que he avanzado mucho . Es algo difícil pero vale la pena

  • Reply Ivone junio 29, 2020 at 4:01 pm

    Mi hija se siente muy bien cuando la incluimos en actividades de mamá o papá siento que me ayuda mucho para su maduración

  • Reply Johannes Ruiz junio 29, 2020 at 8:57 pm

    Carlita me alegra mucho que la entrevista de ese día haya hecho clic en tu maternidad y en la paternidad de Peter, se nota a Sarah disfrutando a tope de «pertenecer» y sentirse útil en la familia.

    Gracias por el post.

  • Reply Marines junio 30, 2020 at 4:38 am

    Que linda tu hija, y sin duda una tactica maravillosa para que colaboren, y se sientan felices sin necesidad de pataleta ni berrinches… y si. Creo que ouede ser formula magica 😉

  • Leave a Reply