Pareja y Familia

El matrimonio extendido

Hace unos días celebrábamos el Día Internacional de las familias, y esta fecha me puso a reflexionar sobre varios aspectos de la vida familiar, pero básicamente de la vida en pareja.

Recordé con cierta gracia, que cuando uno empezaba a formalizar la relación con una pareja, salía la abuelita o la tía a decir “mira a la familia, no sólo al hombre (o a la mujer en el caso de mis primos), que cuando uno se compromete con alguien se casa con la familia también”.

Un día, alguien muy cercano a mí tuvo la osadía de responderle a la abuela “Eso no es así. Cuando yo me case, será para formar mi propia familia y esa gente (que no le gustaba para nada a ella) estará bien lejos de nosotros”.

¡Madre de Dios! ¿Por qué a uno le cuesta tanto escuchar a la gente con experiencia? (y quisiera introducir risas nerviosas aquí, pero yo me reiría para no llorar). Y bueno puede ser por aquello de que nadie aprende en zapato ajeno, o que el amor hace que se te queden dormidas las neuronas un rato, no lo sé; pero recuerdo que cuando yo escuché aquella reflexión me hizo mucho ruido.

Primero porque el argumento era razonable. Nos casamos para “formar NUESTRA PROPIA familia”, pero después de esto se acaba la cosa porque no puede ir uno por allí desapareciendo de la vida a los padres, a los hermanos, a los cariños de la pareja que estuvieron durante toda su vida. Digamos que los recién llegados somos nosotros pues, la pareja.

Y lamentablemente con los años he ido entendiendo por qué las abuelitas decían eso, y sí, mi abuela también me lo dijo a mí y yo tampoco la quise escuchar.

Les cuento todo esto, no para ventilar los trapos sucios familiares en público, sino para crear un poco de consciencia con respecto al tema. Semanas atrás una amiga de mis padres me decía, “Carla, ahora ya tú tienes un hogar, eres tú quien tiene que poner las condiciones, las reglas, los valores que reinan en ese hogar junto con tu esposo. No puede venir nadie a imponer ni a romper con ese esquema que ustedes dos han ido creando”.

Punto para ella. Y en ese aspecto mira que sí, que uno se casa para crear su propia familia. Pero, ¿Cómo la formas? Con los valores que has aprendido durante toda tu vida, con lo que viste en tu casa (te gustara o no, uno va aplicando lo que le gusta y descartando lo que no), con las emociones que experimentaste a lo largo de tu vida, con las experiencias que has tomado de otros que te parecen que pueden funcionar bien en ti, y por supuesto, creando vínculos familiares fuertes, primero entre tu nueva familia, pero continuando con la familia que los condujo hasta el presente.

Entonces sí, cuando te casas, te casas con la familia del otro. Lo que no quiere decir que tengas que aceptar imposiciones de la familia de base, y tampoco romper relaciones con ellos cual guerra sin sentido.

En este punto te preguntarás ¿cuál es el objeto de este post?. Creo que yo misma lo dudo, pero tal vez, como otras tantas veces, necesito drenar, y sé que seguramente habrá mamis que se sientan identificadas con estas situaciones.

Como yo no soy ni consejera familiar, ni de pareja, ni nada por el estilo sino una simple mortal que sólo habla de lo que experimenta y siente, concluiré diciéndoles lo que después de muchos golpes (en tono figurativo) he ido aprendiendo. Si les digo que no ha sido fácil para mí, me ha costado muchos dolores de cabeza, peleas, lágrimas e incluso idas al psicólogo, pero el último año he estado trabajando en lo que yo veo como una estructura. Y así se los planteo ahora.

  • ¿Para qué nos casamos? Para formar una familia PROPIA y hacernos compañía.
  • ¿Cómo es la familia que queremos formar? Respóndase usted misma cómo está diseñada, imagínela con integrantes, emociones, cosas materiales, todo lo que pueda agregar sentido a lo que buscas.
  • ¿Qué valores en común aplicaremos a nuestros hijos? ¿Qué tipo de crianza usaremos? ¿Qué límites pondremos?
  • ¿Quiénes pueden opinar sobre nuestra familia y ser tomados en cuenta? – Y en esto quiero ser bien clara, una cosa es quien opina y otra a quien escuchamos o consideramos para que nos oriente. Si usted viene de un hogar donde lo golpearon por todo y por nada, y no quiere aplicar el mismo método con sus hijos, pues no puedes sentarte a escuchar a quien te golpeó porque posiblemente terminarás copiando el patrón.
  • Cuando haya actividades familiares ¿Cómo manejaremos la interacción con las familias de base de cada uno de nosotros?

Puedes hacer una lista tan larga como quieras, la “estructura” depende de cada quien. Esto no es una cosa estricta sino una idea para ir generando orden en el caos que puede ser a veces convivir con las familias de nuestras parejas, pues lamentablemente no todas nos ganamos la lotería con las buenas suegras, pero sí a todas nos toca lidiar con ellas; e iré un poco más allá, ¿Cómo nosotras cómo madres esperamos que nuestros hijos tengan una relación cercana con nosotras, si no ven el ejemplo en su primera referencia, que somos nosotros los padres?

Y en resumidas cuentas, mientras éramos novios la familia de nuestras parejas realmente no eran nada nuestro, el vínculo era nulo. Digamos que luego al existir el compromiso, la vida en pareja, el matrimonio o llámelo como usted quiera, se pasa al siguiente nivel, si la relación es mala al menos diplomacia debería existir. Pero cuando llegan los hijos…cuando llegan los hijos la historia es otra, puede que no tengan nada que ver con uno, pero tendrán mucho que ver con los hijos de uno, que es lo más sagrado que uno tiene, y vivir en guerra no será bueno para ninguna de las partes.

Entonces sí, cuando te casas con alguien, también te casas con la familia.

¡Qué razón la de las abuelas!

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12 Comments

  • Reply Funtastic Mom mayo 21, 2019 at 2:14 pm

    Pues sí, es difícil deshacerte de dónde vienes tú y tu pareja, pero qué necesario saber también poner límites.

    • Reply Carla Kratochvill mayo 28, 2019 at 12:54 pm

      Los límites siempre. ¿Cómo le exigiríamos límites a nuestros hijos si nosotros mismos no sabemos ponerle límites al mundo?

  • Reply Florsilvestre mayo 21, 2019 at 2:15 pm

    Sin lugar a dudas cuando formamos una familia, traemos consigo parte de nuestros aprendizajes, cultura y valores; para así construir nuestros propios esquemas.

    • Reply Carla Kratochvill mayo 28, 2019 at 12:53 pm

      Vital construir nuestro propio espacio e historia.

  • Reply Pilar mayo 21, 2019 at 2:23 pm

    si estoy de acuerdo en que uno no forma una familia y desaparece de los papás, hermanos, etc. Pero si podemos formar una en un balance con la otra persona (esposo), a veces el esposo puede aportar nuevas cosas y hace que nuestra familia sea un poquito más a nuestro gusto. 😍😍😍

    • Reply Carla Kratochvill mayo 28, 2019 at 12:53 pm

      Así es, las familias son moldeables porque nadie es igual a otro. Lo ideal es aplicar las cosas que consideramos mejor nos van a ambos y así crear ese balance.

  • Reply Denise mayo 21, 2019 at 2:23 pm

    Definitivamente! Cuando te casas, no te casas con un individuo, te casas con la familia, con su cultura, sus tradiciones, su filosofía de vida, sus manías hajaja es todo un paquete

    • Reply Carla Kratochvill mayo 28, 2019 at 12:52 pm

      El paquete completo, uno sólo duerme con una parte del plan, jajaja.

  • Reply Ivonne, de preguntamama.com mayo 21, 2019 at 2:34 pm

    Yo creo mi querida Carla, que la clave de llevar con exito las relaciones con la familia de tu pareja, y con todas las personas en general, es dejar de tratar de que «me gusten», o de esperar ciertos comportamientos de esas personas. Simplemente honrarles como son, sin paradigmas ni preconcepciones, y de esa manera todo fluirá mucho mejor, que te lo digo yo 🙂

    • Reply Carla Kratochvill mayo 28, 2019 at 12:52 pm

      Así es mi amor, gracias por tu participación.

  • Reply CarlaSanchez.Oficial mayo 21, 2019 at 2:46 pm

    Bien lo dices como decían las abuelas, cuando te casas te casas no sólo con el hombre sino con su familia, y es importante tenerlo en cuenta y presente, no porque puedan opinar o meterse dentro de las decisiones de nuestra pequeña familia, sino por ese respeto y esa diplomacia que señalas debe estar presente. Al conocer nuestra nueva familia (la de nuestra pareja) incluso podemos entender de dónde proviene su forma de ser, sus valores y acciones porque sin duda alguna la familia siempre influye y qué mejor forma de vivir que con una familia donde el amor y el respeto siempre estén presentes

    • Reply Carla Kratochvill mayo 28, 2019 at 12:51 pm

      Así es querida Carla, conocer a la familia de nuestras parejas es conocer su historia personal.

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