Maternidad

El autocuidado de mamá

Pensar en nosotras como primera opción no es ser egoísta, incluso después de convertirnos en madres. Es aún más en este momento que tenemos que pensar en nosotras mismas como prioridad, pues si no estamos bien con nosotras mismas, muy difícilmente podremos hacernos cargo de la familia y de nuestros bebés.

Los hechos

Es cierto, cuando nace un bebé nace una mamá. ¡Eso es obvio! Pero con qué facilidad se olvida. Es como si en los cerebros de quienes nos rodean se pasa un switche y toda la atención pasa al bebé de inmediato, eliminando prácticamente a la madre del panorama.

Recuerdo que durante mi primer embarazo escuché muchas veces que al nacer mi hija yo desaparecería del interés social y familiar, pues todos se dedicarían a preguntar por la bebé y sus cosas. En principio no di crédito a esto, y de hecho me cayó muy mal porque sentí que era una forma de agresión a mi psiquis o a mi estado emocional, pero llegado el momento lo agradecí.

La advertencia vino de una de mis tías, y debo acotar que mis tías fueron mi primera tribu, como los brazos extendidos de mis padres y mi esposo que fueron mi gran soporte para la adaptación. Con el tiempo lo empecé a entender, la gente iba a llamar a preguntar por la bebé y se olvidarían de preguntar por mi o por alguien más en casa, pero allí estuvieron ellas maternando conmigo en la distancia (porque yo preferí la reserva de mi hogar para esos días de adaptación) y cubriéndome de no sentirme desprotegida o ignorada.

Mi papá, por su parte, que nunca había sido un hombre como muy puesto al detalle conmigo, asumió desde el día uno ese rol de atención, y cuando mi esposo no podía apoyarme, él aparecía de manera mágica. “Hija, si tu no comes la bebé no se alimenta bien. Mejor come en la mesa con calma, y yo me quedo aquí con la bebé”, me dijo una vez durante un brote de crecimiento.

Al escucharlo de esa manera, y al experimentarlo, empecé a entender que debía combatir la culpa que me generaba pensar en mí antes que en la bebé. Es decir, yo no iba a desatender a mi bebé, pero para que ella estuviera bien y cómoda, yo debía estar bien primero. Aquello que llaman la ley de emergencia del avión, los adultos deben ponerse la máscara de oxígeno primero para poder ayudar a los más pequeños tan pronto sea posible.

Y sí, entonces cuando nace una madre parece que también viene cargada con un montón de culpas milenarias sin sentido, que a veces pueden nublar incluso ese enamoramiento instantáneo que sentimos por nuestros bebés. Con toda nueva mamá, nace un montón de culpa que nadie necesita en su vida.

¿Tiene solución?

Si no me cuido yo como mamá, entonces no podré cuidar de manera óptima a mi bebé

¿Entonces qué debe hacer una mamá ante esta situación? Primero que nada intentar controlar sus sentimientos de culpa, y entender que la primera prioridad de su vida es ella misma.

Para no olvidar: Si mamá está bien, el resto de la casa estará bien. Si no me cuido yo como mamá, entonces no podré cuidar de manera óptima a mi bebé y al resto de mi familia.

Para lograr esto mamá necesita cumplir con algunos aspectos del amor propio que son vitales para todo ser humano.

Cubre tus necesidades básicas a como dé lugar

Comer y descansar son necesidades básicas. Descansar es vital para mantener la cordura emocional, y si no es posible hacerlo por largos períodos, al menos aprovecha las siestas de los más pequeños de la casa para tomar un break y descansar el cuerpo y la cabeza.

Hay un término que aprendí mucho tiempo antes de ser mamá, las famosas “Power-naps”, que son unas siestas de no más de 30 minutos que te ayudan a mantener la energía durante el resto del día. Este ha sido mi súper dato para mantenerme activa más horas durante el día.

En cuanto a la comida, es importante también que te mantengas bien alimentada, y mucho más si estás amamantando. El postparto no es el mejor momento para hacer dietas o comer cuantas cosas se te atraviesen, muchos estudios aseguran que somos lo que comemos, y en el postparto es muy importante comer saludable y con los nutrientes suficientes para que el cuerpo se regenere como debe ser.

Comunícate con tus amigas o con quienes te entiendan sin juzgarte

Esto es muy importante porque así como con la culpa, alrededor podemos tener voces muy negativas que lejos de aportar, nos pueden restar energía. Así que mantente en contacto prácticamente permanente (o al menos constante) con esas personas con las que te sientes respaldadas, contenidas, entendida.

Date un tiempo a solas

Es vital que encuentres ese espacio o tiempo para ti, en el que nada más importe, y tan pronto como sea posible después de la llegada del bebé debes cultivar ese espacio, así sea que vayas a la peluquería, a dar un paseo por un parque, un centro comercial o a sentarte en un banco en una iglesia. El tiempo a solas para ti misma es vital para mantenerte cuerda.

Es muy importante que hables sobre este tema con tu pareja, pues ambos necesitan tiempo individual a solas.

El tiempo de pareja

Que llegue el bebé no implica que te olvides de tu pareja, ni que tu pareja se olvide de ti. Ahora que tienen el producto del amor, hay que continuar cultivando ese amor con acciones y palabras, y el tiempo de pareja es necesario. Puede ser muy difícil encontrar ese equilibrio, y es respetable no querer salir de casa para no dejar a los niños al cuidado de terceros, pero la creatividad en este punto juega un papel vital. Por ejemplo, en mi caso, mi esposo y yo hemos organizado cenas para dos después de que las niñas se duermen, y en ese momento no hay teléfonos ni más distracciones de por medio.

Para ello incluso podemos vestirnos como si fuéramos a una cena fuera de casa, y luego podemos seguir viendo alguna película. Es una cosa de meterse en el papel.

Priorízate en los gastos

Cuando nos volvemos mamás siempre tenemos dinero para los hijos, y pocas veces para nosotras. ¡Basta! Eso no es justo. A fin de cuentas los niños no entienden mucho de marcas, ni de detalles y somos los padres los que terminamos comprando a nuestro juicio, creencias y gustos.

Cuando hagas el presupuesto familiar, inclúyete. ¡Tú también eres importante! Así que esos zapatos que necesitas no son demasiado costosos si de verdad los vas a usar, o esa crema que necesitas, o a lo mejor ese reloj que tanto te gusta desde la navidad pasada. ¡Hazte tu auto regalo para recordarte que tú también importas!

Por último quisiera invitarte a no victimizarte. Los hijos no vienen a cumplir nuestros sueños, pero tampoco son los responsables de nuestras frustraciones. Los hijos son un amor puro, un motor que nos impulsa (o al menos debería) a ser cada vez mejores seres humanos, y para ello debemos estar abiertos al crecimiento desde adentro, a cultivarnos desde el interior, y entender que ellos algún día –más pronto de lo que pensamos- alzarán su propio vuelo, así que criar nunca puede ser sinónimo de abandonarnos como seres humanos, ni como mujeres.

Además, al enseñarles que tenemos capacidad de autocuidado y que cada uno es la persona de su propia vida, le estamos dando una herramienta fundamental para una vida sana. Después de todo, no he escuchado a la primera madre decir que quiere ser recordada como la madre perfecta, como si fuera una máquina o un robot, pues somos humanas y es así como somos perfectas a nuestra manera.

¿Lo habías pensado así?

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5 Comments

  • Reply Maria F Urrutia noviembre 27, 2020 at 2:43 pm

    Lo he pensado muchísimo y a veces que cuesta arriba se hace cuando la ayuda escasea. A la vez, qué necesario es para mantener la cordura. Gracias por este post

  • Reply Luisana noviembre 27, 2020 at 3:37 pm

    Uff sin desperdicio cada consejo! Muy oportuno por cierto para mi! Gracias

  • Reply Linda Del Grego noviembre 27, 2020 at 4:17 pm

    Genial este blog del auto cuidado de mamá, yo estaba 99% de acuerdo en todo lo que decías pero jamás me había puesto pensar lo importante que es priorizarse en las cosas que uno puede comprar para uno.

    1000 gracias por todos estos consejos tan maravillosos

  • Reply Anne Marie Leon noviembre 27, 2020 at 4:32 pm

    Por qué será que tendemos a dejarnos de últimas el la lista de prioridades, me encanta tus ideas de autocuidados para mamás, es tan necesario dedicarnos tiempo y consentirnos, tanto como a la familia.

  • Reply Johannes Ruiz noviembre 27, 2020 at 7:09 pm

    Excelente tu post. Muy de acuerdo contigo, por ello mi primer taller y ebook está dedicado a este tema tan importante en nuestro maternar.

    Si el cuidador no está bien, dificilmente puede cuidar a los demás.

    Abrazos y mimitos

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