Maternidad

Congelar el tiempo mientras los hijos crecen

El deseo silencioso de muchas madres durante la crianza

Hace un par de noches atrás, en medio de una madrugada atribulada con las dos niñas con ataque de tos y mocos, vino un momento de silencio y calma profunda.

Yo, por supuesto que ya no podía conciliar el sueño, estaba en vigilia; y moverme lejos de ellas era tarea imposible dadas las circunstancias que estábamos pasando.

Estaba en posición de indio sobre la cama, con una a cada costado. Ellas sin soltarme, mientras yo las acariciaba en cabello a una y la espalda a la otra, haciéndoles saber que las estaba acompañando, cuando vino a mí ese pensamiento del que tantas mamis hablan.

“Como quisiera detener el tiempo, congelar estos momentos y hacerlos eternos de alguna manera. ¿Podré recordarlos en unos años?. Cómo quisiera estar segura de que nunca los olvidaré. De que en un futuro recordaré este calor que reviste mi corazón en este momento, esa paz que rodea mi ser, esa alegría que brota de mis entrañas, los olores, el sonido de un silencio que no espanta sino que atrapa. ¡Cómo quisiera detener el tiempo! Pero no se puede”, pensé mientras sonreía y continuaba observándolas con benévola melancolía y profundo amor.

¡Claro que estaba muy cansada! Ya eran casi tres horas en plena madrugada dando tumbos en la cama, cambiando pijamas y sábanas entre tos y vómitos, lavando caritas que solo buscaban tener un sueño reparador. Pero todo ese agotamiento producto de la noche atribulada, y de un par de semanas muy movidas a nivel físico y mental, desapareció en ese preciso momento en el que yo las contemplaba a las dos reposar a mi lado.

Mis hijas, dormían en paz y yo era testigo y cómplice de esa tranquilidad que duraba solo algunos minutos antes de que empezara de nuevo la tos o los mocos, pero esta vez confieso que sentí que ese momento duró mucho más, y tal vez era por mis propias ganas de que no terminara.

Amo verlas crecer, y al mismo tiempo me da sentimiento al entender lo rápido que todo está pasando.

En conclusión

Después de haber vivido ese momento de manera tan consciente, de verlas que han crecido tan rápido y de caer en cuenta que nada detendrá el tiempo, llegué a una conclusión. Las mujeres hemos sido criadas bajo un sistema en el que no se nos permite fallar, en el que prácticamente se nos discrimina por vernos humanas, y en mi caso la maternidad ha sido ese despertar humano con el que cada día conecto más, aunque a veces me siento perdida.

Es verdad que cometo un montón de errores en el camino, y es que no es fácil ir desbloqueando todos esos códigos con los que hemos ido creciendo y aprender a descubrir nuevas formas y maneras de hacer las cosas. Pero en ese momento, ahí con mis hijas entre dormidas y despiertas, me hice consciente de que todo está pasando, está pasando tan rápido como debe pasar, y yo necesitaba de ese momento para entender que no durará para siempre y que si no lo disfruto ahora, no podré disfrutarlo luego.

La infancia, y cada etapa de la vida, es como una foto que tomas hoy y puedes ver dentro de 10 años, y así como la foto, aunque puedas ver un flash del momento, no podrás volver a vivirlo por múltiples motivos.

Y la verdad es que no sé si esto es triste o justo, pero es, y ha sido así siempre. Así que concluyo que no pediré perdón ni me sentiré culpable por querer disfrutar a mis hijas, por ver en primera fila como desarrollan sus procesos y potenciales, porque si decidí tenerlas quiero ser la primera mano que tomen cuando tengan miedo, o la primera llamada que hagan cuando algo muy bueno les pase.

Quiero ser su mamá humana llena de defectos y virtudes, la que daría todo por estar cerca de ellas pero que también disfruta de sus momentos de soledad, como ellas son mis niñas humanas y perfectas a su manera.

Y para disfrutarlo, a veces tenemos que dejar de lado todo ese ruido social que puede ser muy ensordecedor. Y es por eso que me hubiese gustado congelar ese, y otros momentos, y guardarlo con sus colores, olores y sonidos en un disco duro, para recordarlos cuando sienta que me estoy saliendo del carril que escogí.

Puede sonar cliché pero lo cierto es que también soy esa mamá que agradece cada momento, pero que quiere congelar muchos de esos otros momentos que hacen de este camino un camino especial. ¿les ha pasado a ustedes?

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4 Comments

  • Reply Ivonne, de preguntamama.com octubre 11, 2021 at 3:13 pm

    Hermosa reflexión amiga. Hace poco me pasó un pensamiento por la cabeza: «Una sola vida no alcanza para amarnos tanto» y le di gracias a Dios por la oportunidad de cuidarlos y tenerlos a mi lado.
    Cosas que solo una mamá entiende.

  • Reply Maria de los Angeles octubre 11, 2021 at 3:21 pm

    Sentí tanto tus palabras son ese tipo de cosas que siempre he pensado, quiero recordar cada segundo y momento vivido con él y en familia, recordar siempre ese olor esas manitas pequeñas 😍modo Mama enamoradas total 💯

  • Reply Linda+Del+Grego octubre 11, 2021 at 3:34 pm

    Identificada totalmente, quiero ser la primera a la que corran en sus buenas y en sus malas. Gracias por estas bellas palabras

  • Reply Gaby octubre 11, 2021 at 4:25 pm

    Ayy si que me gustaria detener el tiempo también 🙌🏻 y es verdad lo que dices que hemos sido criadas en un sistema en donde no se nos permite fallar. Que buen post! Gracias

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