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Ana Guarecuco: «Reconocer el trabajo de los niños genera confianza en sí mismos»

Ana Patricia Guarecuco es una de esas mujeres que te inspiran confianza aun sin conocerla. Ingeniero electrónico de profesión y artista plástico de ocupación, es una de esas mamás venezolanas inmigrantes que se va abriendo camino en Europa y el mundo con su talento, a la par que va aprendiendo poco a poco a ser mamá.

En esta oportunidad, ha sido mí invitada a “Especialista y Mamá”, pues su inspiradora historia no puede ser más que un ejemplo para todos, de que en la vida lo importante es ser feliz y que es en eso en lo que se basa la perfección.

Con ella hablamos sobre los procesos creativos y cómo nos ayudan en la maternidad y aquí te dejamos un extracto de esta entrevista que le realicé desde InstaLive el jueves 27 de junio.

-Ana P, eres mamá, eres esposa, eres mujer, ingeniero, yo conozco parte de la historia pero… ¿Cómo es que te conviertes en pintora?

-Bueno, la verdad es que llegué a esto después de la inesperada muerte de mi mamá y mi abuela en un accidente de tránsito. Yo vivía con ellas en Barquisimeto (Venezuela), y pues las perdí y más allá de la perdida me quedé sola, porque ya mi hermana no vivía con nosotras.

En todo ese duelo, que era inexplicable yo empecé a preguntarme ¿qué pasa si? Y me di cuenta que, aunque me gustaba lo que hacía, yo quería ser dueña de mi tiempo y quería hacer algo con lo que realmente yo me sintiera feliz. Así di el paso, bajo esas dos premisas.

-¿Pero tenías estudios en artes?

-Sí, había hecho una que otra cosa pero nada formal. Pero eso iba más allá del estudio, era algo que me conectaba con mi esencia, yo sentía que me liberaba pintando, así que decidí dedicarme a eso.

­-¿Y cuál fue la primera reacción de la familia?

-Primero pensaron que el impacto de la muerte de mi abuela y mi mamá me había vuelto loca. Mi familia creyó que esto era así como que mañana dejo de trabajar y esperemos a ver de qué vivo luego, pero no, para mí todo era un plan que al final me llevaría a donde estoy hoy.

Sí, renuncié y tenía un dinero para mantenerme en caso de emergencias, e incluso conseguí luego un trabajo como ingeniero que me permitía controlar mi agenda, pero no era lo que quería, así que seguí trabajando duro, investigando e informándome para vivir del arte. Cuando mi familia vio de qué iba mi plan realmente, me apoyaron bastante, no puedo decir lo contrario.

-Vives del arte pero a la vez tienes ahí a tu hija contigo, ¿cómo manejas tu tiempo?

-No te puedo negar esto, yo llevo una agenda y soy muy estricta con ella. Evidentemente, si estoy con la niña soy más flexible y puedo mover ciertas cosas, si no puedo hacer algo lo hago cuando ella se duerme y cosas así, pero vivo exigiéndome cumplir con mi agenda, para hacerme el hábito y cumplir con mis metas y compromisos.

No es fácil, a veces el día no rinde, pero sobre todo cuando mi hija está en su guardería, es cuando yo más me exijo por cumplir las cosas, es como un reto.

@anap_art en su taller en Italia

-Pero vemos mucho a tu bebé en el taller también, y eso es algo que me llama la atención porque muchos padres pueden ser más bien celosos con su trabajo. Es decir, tú vives de lo que hay en ese taller.

-Sí, pero no veo por qué negárselo. Esa es una forma de que ella también experimente y se sienta libre. En todo caso en el taller hay algunas reglas, ella tiene sus pinturas y sus cosas para pintar, y están las cosas de mamá también, y esas no se tocan porque le hemos explicado que ese es el trabajo de mamá.

No te negaré que hemos tenido accidentes, una vez me volteó un cuñete de pintura y fue un total desastre, pero fue un accidente y hay que entenderlo de esa manera, son cosas que pueden pasar y pasarán, pero trato de no decirle que no porque al final estar allí para ella también es bueno.

-¿Es buena la pintura entonces para todos?

-Oye sí, sin duda alguna. Podría hablar de cosas científicas y tal, pero por experiencia puedo decir que el arte es una forma de comunicación, de expresarte aun cuando no puedes hablar. Yo siento que mi hija me habla a través de su arte y eso me parece maravilloso.

Además también es una manera de drenar nuestros sentimientos y emociones, y de relajarse.

-¿Y cómo la motivas a pintar o simplemente dejas un trabajo abierto?

-A mí me gusta que se exprese y la verdad es que como a muchos niños le gusta pintar, pero te puedo decir que hace unos días nos entregaron los dibujos y los trabajos del colegio que ella ha hecho durante el año, y decidimos ponerlos en una esquina de la casa, los pegamos todos como si fuera una exposición y ella está tan feliz con eso. Nosotros le explicamos, la felicitamos por su esfuerzo y ella se siente feliz porque le estamos haciendo un reconocimiento y eso genera confianza.

-¿Ese fue el propósito?

-Sí claro, reconocer su trabajo pero también ayudarla a generar confianza y autoestima. ¿Qué mejor manera de decirle a tu hijo el valor que tiene que haciéndole saber lo orgullosa que estás?

-Totalmente de acuerdo y una idea muy linda además.

-A los niños hay que formarlos en valores.

Si emigramos fue para avanzar y en esa situación, como en otras tantas de la vida, uno tiene que tener la mente abierta a nuevas experiencias, estar dispuesto a adaptarse y sobre todo tienes, desde todo punto de vista, que revalorizar lo que es cotidiano»

Ana Patricia Guarecuco

-Dices eso y me viene a la cabeza verte en esos videos recorriendo tu nueva ciudad en bicicleta con tu beba atrás, parece que danzan con el viento, ¿Qué te ha hecho involucrarte o sentirte tan cómoda en una sociedad tan diferente a la nuestra?

-Carla siempre lo he dicho y para mí es como un principio de vida, si emigramos fue para avanzar y en esa situación, como en otras tantas de la vida, uno tiene que tener la mente abierta a nuevas experiencias, estar dispuesto a adaptarse y sobre todo tienes, desde todo punto de vista, que revalorizar lo que es cotidiano.

Puede ser muy fácil ir por allí quejándose de todo y de nada, pero ¿por qué? Estar vivos, despertar cada mañana, esos son regalos muy grandes que tenemos. Poder ver los árboles, oler un café, ver una mariposa que nos pasa por enfrente, sentir la brisa en la cara, tenemos que aprender a darle el correcto valor a esas cosas, y eso es lo que yo he hecho.

Llegamos a Italia, a un lugar que no conocía con un idioma que no conocía y ¿qué más podía hacer? Me tocó abrir la mente, romper paradigmas y revalorizar todo lo que ahora tengo a mi alrededor. Y no te voy a mentir, yo creo que de no haber emigrado, nunca me hubiese inspirado tanto en pintar a Barquisimeto y sus rincones como lo hago, es como poner más atención en cada detalle.

-Entonces ¿vives feliz todos los días?

-No, evidentemente hay días donde uno se siente mal, nadie se siente feliz todos los días de su vida, pero eso no puede ser lo común. No sé, pero vivir en la constante queja y en el “no tengo” es demasiado negativo.

-¿En qué te inspiras entonces? Para pintar digo, porque parece que eres una mujer muy inspirada en todo sentido.

-Mira, particularmente soy una persona entregada al trabajo creativo, entonces si yo revalorizo, si le doy la verdadera fuera y energía a lo positivo que hay en mi entorno, si leo, investigo, conozco cosas nuevas, así voy creciendo y me voy inspirando.

-Se nos ha pasado el tiempo muy rápido pero me encantaría que dejes un consejo de vida para las madres en general, pero especialmente a las inmigrantes que como nosotras estamos en lugares donde no es común emigrar.

-Oye, yo tengo dos reglas en este tema. Primero es la regla de los tres días. Es decir, habrá días que te sientas mal y eso no está mal, hay que permitírselo, pero no puedes sentirte mal por más de tres días. Emigrar también implica un duelo y hay que vivirlo, es tonto no permitirse vivirlo, pero tampoco podemos caer en la continua tristeza.

Y lo que me ayuda con esta primera regla, es escribir por qué salí de mi país, cuál fue mi motivación y qué he logrado hasta ahora. Cuando me siento mal, cuando dudo si hice lo correcto o no, leo eso y no me doy más de tres días para volver a sentirme bien.

Esto también aplica a la maternidad, que de alguna manera te enseña también a ser inmigrante y a reinventarte una y otra vez.

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10 Comments

  • Reply Johannes Ruiz Mimitos de Mamá julio 2, 2019 at 2:23 pm

    Pude ver un ratito el directo por instagram y me gustó mucho lo que hablaron. Y no puedo estar más de acuerdo en que cuando se emigra se vive un duelo y es sano pasar por él pero no se puede vivir en una eterna tristeza y nostalgia porque entonces no vives.

    Un abrazo,

    • Reply Carla Kratochvill julio 6, 2019 at 5:37 am

      Así es,la vida se trata de ir siendo felices mientras vas pasando las adversidades.

  • Reply Tere julio 2, 2019 at 2:26 pm

    Que hermosa entrevista e inspiradora! Sobre todo cuando nos volveremos madres queremos darle buen tiempo de calidad a nuestros hijos y hacer lo que tanto nos apasiona

    • Reply Carla Kratochvill julio 6, 2019 at 5:38 am

      También es muy cierto, la maternidad da para mucho pero creo que una gran parte se conecta con el hecho de querer vivir con cierta libertad.

  • Reply Andrea julio 2, 2019 at 2:26 pm

    Qué nutritiva entrevista! Seguro fue un live maravilloso! Y me encanta eso de no quejarse constantemente, esa es también una de mis premisas de vida

    • Reply Carla Kratochvill julio 6, 2019 at 5:39 am

      Como seres humanos deberíamos tomarlo como premisa, porque tantos pensamientos negativos también traen cosas malas.

  • Reply Ama julio 2, 2019 at 2:41 pm

    Me encantó conocer a esta súper mamá! Gracias por compartir su historia

    • Reply Carla Kratochvill julio 6, 2019 at 5:36 am

      Gracias a ti por leerla.

  • Reply Funtastic Mom julio 2, 2019 at 2:42 pm

    ¡Qué buena entrevista, Carla! Estás haciendo un trabajo extraordinario! Gracias por dar a conocer a tantas mujeres talentosas e inspiradoras

    • Reply Carla Kratochvill julio 6, 2019 at 5:36 am

      Muchísimas gracias por el apoyo.

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