Pareja y Familia

5 cosas que no debes decirle a una mamá ansiosa

Este es un post para esas personas que nos acompañan en el proceso de criar y vivir, que a veces no entiende lo complejos que pueden ser nuestros pensamientos y reacciones. Vivir con la ansiedad, sumada a la maternidad real, puede ser un proceso muy agotador.

Varias veces he comentado en mis redes que sufro de ansiedad; pero no de esa ansiedad que parece estar de moda y que es invocada junto con los famosos ataques de pánico cada vez con más ligereza, y tampoco de la que es tratada bajo medicación. Sufro de ataques de ansiedad reales, ataques que me han dejado incluso paralizada y que me hacen estar en cama por horas o días para recuperar las fuerzas, pero que todavía puedo manejar “sola”.

Lo más difícil fue entender qué me pasaba y conocer este trastorno, y aunque ahora soy consciente de que lo padecía desde la adolescencia, no fue hasta meses después de emigrar, cuando la cuestión se volvió más agresiva, que finalmente tuve un especialista de frente que me dijo “Señora usted no tiene ninguna enfermedad terminal, sólo tuvo un ataque de pánico”.

No sé qué me causó más impresión, si el diagnóstico o que me dijeran señora con aquella seriedad a los 31 años.

El hacerme consciente de ello me llevó a una búsqueda de soluciones, pues siendo mamá y estando tan lejos de la familia, lo último que quería era colapsar mientras estuviera sola con la niña. El ataque más fuerte que he tenido ocurrió a media noche en casa bajo la protección de mi esposo y literalmente sentí que me moría, al punto que no recuerdo cómo terminó la situación.

En mi búsqueda por dominar la ansiedad y negada a la posibilidad de ir  un psiquiatra para recibir medicación, un día me encontré con un capítulo del podcast de Erika de la Vega, “En Defensa Propia” en el que entrevistaba a Amalia Andrade, autora del libro “Cosas que piensas cuando te comes las uñas”, quien sufre de ansiedad a un punto que yo desconocía.

Aquí les dejo una entrevista donde se habla del tema con humor y con una suavidad que me hizo entender dónde estaba parada y a dónde no quería llegarhttps://youtu.be/mkrR2I8tEu8

Ahí fue que decidí que no podía llegar a ese punto y fue como decidí pedir ayuda a la psicóloga, y ahora amiga, Cecilia Nagy, quien me brindó herramientas para intentar domar a la fiera invisible.

¿Qué es la ansiedad?

Me atrevo a escribir este post, con mucho respeto, desde mi experiencia personal y porque en esa búsqueda me he encontrado con una cantidad de madres atravesando por la misma situación.

“Ansiedad es un miedo difuso. Un miedo que sabes que tienes, pero en el que no sabes a qué le temes y por ende el peligro puede venir de cualquier parte, en cualquier momento y de cualquier manera. En cambio, el miedo es una respuesta natural a un peligro que es real o potencial, y tiene una respuesta prácticamente automática; pero con la ansiedad la cuestión está en que el cerebro no la sabe diferenciar del miedo y como protección puede simplemente hacer una especie de corto circuito. Los especialistas podemos diferenciar la ansiedad porque ella genera una serie de pensamientos en cadena, y en realidad la ansiedad deriva del miedo”, me dijo Cecilia la primera vez que hablamos del tema y que me ha repetido como un mantra cada vez que le pregunto (hasta por fastidiarla) ¿Ceci, qué es la ansiedad?

Pero ahora bien, como yo no soy especialista en el tema no quiero profundizar en ello, sino contarte a ti, que a lo mejor tienes un amigo o familiar que sufre de este desagradable mounstrillo, cuáles son esas cosas que no debes decirle cuando está atravesando una crisis o si está a punto de tenerla.

Porque además de todo, esta es una de esas cosas de las que se habla con ligereza pero que en realidad muy pocos conocen de qué se trata, y como en todos los aspectos de la vida, la información es poder.

Las 5 cosas que no debes decirle a alguien que tiene un ataque de ansiedad

  • Estás exagerando.

¡No! Amigo, no está exagerando. La mente es un arma muy poderosa y en el momento que empieza a desarrollarse la crisis, la cadena de pensamientos es muy agresiva. Si alguien tuviera el poder de entrar a los pensamientos de una persona que sufre una crisis de ansiedad quedaría tan exhausto como si hubiese corrido un maratón sin estar preparado o mareado como si lo hubiesen lanzado a una rueda a 200 km/h.

Se requiere de mucho autocontrol y autoconocimiento para controlar un ataque de ansiedad.

  • No entiendo por qué te pones así o no puedes ponerte así.

Créelo que si de quien lo padece dependiera, no se pondría así. Los ataques de pánico y ansiedad son bastante desgastantes física y mentalmente. Y también nos gustaría entender por qué nos ponemos así, pero al ser un miedo difuso, es difícil identificar qué desata el ataque de buenas a primeras.

  • ¿Qué ganas o qué resuelves poniéndote así?

¡Nada! Sabemos que no ganamos nada bueno con esto, pero por favor entiende que es algo que cuesta controlar.

  • Tienes que calmarte o cálmate.

Sí claro, tiene que calmarse pero no es así de fácil. El primero en mantener la calma debe ser el acompañante de quien está sufriendo la crisis. El rol de contención deber ser más grande que la crisis misma.

  • ¡Deja la ansiedad!

¡Oye qué genio! No se me había ocurrido.

Nadie quiere sentirse mal, nadie quiere llamar a la ansiedad a su vida. Créeme cuando te digo que es muy desgastante, y que hasta dormir puede ser un proceso agotador porque el cerebro no se detiene.

Quien sufre un ataque de ansiedad, necesita contención, apoyo, soporte; necesita saber que no está solo

Decirle a una persona que está por enfrentar un ataque de pánico una de estas frases, no puede hacer más que empeorar las cosas. Quien sufre un ataque de ansiedad, necesita contención, apoyo, soporte; necesita saber que no está solo y que si su miedo -a lo que fuera- se convirtiera en algo real, tú estarás ahí para apoyarle.

Increíblemente, las cinco frases suelen venir una detrás de la otra, lo que puede hacer que todo se vuelva más explosivo.

Por favor, como ansiosa (y aunque suena a broma, no lo es) si sospecha que alguien de tu entorno sufre de ansiedad, no lo atormentes con ninguna de esas frases, apóyalo en su proceso que es un lucha diaria por encontrar bienestar o balance, y más si es mamá, que casi por naturaleza lucha diariamente por cumplir con unas expectativas que aceleran el proceso o la conducen a la frustración.

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11 Comments

  • Reply Cecilia Nagy junio 3, 2020 at 1:05 pm

    Excelente! Siempre me ha parecido que los especialistas en ansiedad son quienes la padecen o la han padecido. La buena noticia es que es completamente superable con una buena terapia. Bravo Carla! Mejor imposible!

  • Reply Johannes Ruiz Pitre junio 3, 2020 at 1:47 pm

    Siento mucho que pases por eso, la verdad que no debe ser nada fácil. Siempre es importante acudir a un profesional para que nos oriente qué hacer en estos casos y pueda guiarnos.

    Me parecen muy buenos tus consejos sobre lo que no debemos decir.

    Un abrazo

  • Reply Maria F junio 3, 2020 at 2:25 pm

    Qué buen post Carla! Ahora me haces pensar si lo que tengo es algo de esto. Y sí, ¡cuánto molestan estas frases!

  • Reply Ama junio 3, 2020 at 2:36 pm

    Este es el momento perfecto para hablar de este tema que por mucho tiempo ha sido tabú. Gracias por compartir

  • Reply Andrea junio 3, 2020 at 2:40 pm

    Parecen frases tontas, pero que atormentan que cualquier caso y siempre se dicen! La verdad que lo más importante es caer en cuenta qué es lo que se está viviendo, la ansiedad

  • Reply Pilar junio 3, 2020 at 3:07 pm

    Que buen post Carola! La ansiedad la sufren muchas personas, y el entorno a veces no sabe cómo actuar y piensa que exageran

  • Reply Rose junio 3, 2020 at 3:09 pm

    Buenísimo texto! Principalmente en tiempos de cuarentena… muy esclarecedor!

  • Reply Nadezda junio 3, 2020 at 3:26 pm

    Que buen post!! es verdad todo eso que dices a mi no me ayuda y me molesta un montón, no se si es así para todos o todas tenemos algo de ansiosas en el fondo.

  • Reply Daniela junio 3, 2020 at 4:29 pm

    Excelente post, sin embargo, me hace ruido que menciones la ansiedad que parece estar de moda o la que es tratada con medicación. Como mamá diagnosticada con TAG y que, después de casi dos años de terapia cognitiva conductual fue remitida a un psiquiatra para prescripción de medicamentos, fue precisamente esa moda de ansiedad y luego, esos medicamentos, los que me salvaron la vida. Ningún nivel del trastorno de ansiedad es mejor o peor que el otro y, aunque a veces «fastidie» ver como nuestra enfermedad es platicada con ligereza, creo que es mejor agradecer que al menos está en la palestra y apoyar su difusión como lo hiciste en este post.

    • Reply Carla Kratochvill junio 5, 2020 at 9:32 am

      Daniela primero que nada muchísimas gracias por tu testimonio, es muy valioso para mi leer historias como la tuya sobre todo porque para mí no es fácil hablar de ello, pero considero importante hacerlo.
      Ahora bien, cuando digo que esta de moda me refiero a que muchas personas hablan de la ansiedad como si fuera una broma y no lo es, por lo menos para mi no lo es. A ti te salvaron la vida con un diagnóstico a tiempo, pero hay muchos allá afuera que son, de alguna manera, señalados o mal juzgados por su entorno como ansiosos y no reciben el apoyo necesario para encontrar el camino correcto para controlar esa ansiedad y ahí viene el problema más grande, porque se sigue hablando de depresión, ansiedad y otros trastornos con mucho tabú o como si quienes lo padecemos estamos locos.
      Por otro lado, también hay muchos «especialistas» por ahí diagnosticando depresión y ansiedad como si fuera una ligereza, lo mismo está pasando con muchos de nuestros niños que si se mueven mucho entonces ya quiere decir que son hiper activos y no es necesariamente así.
      Espero verte por aquí más a menudo y una vez más, gracias por tu invaluable aporte.
      Te abrazo.

  • Reply Gi junio 5, 2020 at 2:44 pm

    Los abrazos son increíblemente maravillosos. En casa todos los dias nos abrazamos y nos recargamos de buena energia y fuerza.

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